La historia empezó en noviembre de 1974 en una estación de servicio de Sastre, una ciudad del oeste santafesino. En la esquina de Mitre y Sarmiento había una estación de servicio donde Edmundo “Pupi Martolio” iba a todas las tardes a atender el negocio familiar, una gomería, después de salir del banco donde trabajaba por la mañana. Por allí pasaban los vendedores de las distintas marcas de neumáticos y uno de ellos era Patricio Fleming, vendedor de Firestone. Se hicieron amigos.



































