En guaraní, aguará guazú significa "zorro grande" porque, como su nombre lo indica, es el más grande de los zorros sudamericanos. También conocido como lobo de crin o potrillo, representa, para algunas culturas nativas, como los tobas y mocovíes, a un animal sagrado envuelto de espiritualidad. Para los criollos, el aguará guazú está relacionado con la leyenda del lobisón. Sin embargo, en la mitología toba es un ser protector y padre de todos los perros.
































