La semana pasada fue buena para todo el sector hotelero y gastronómico de la Cuna de la Bandera. Con una capacidad permitida del 50% de ocupación en los establecimientos hoteleros se llegó a un 90% de esa mitad. Un número que brinda oxígeno para un sector tan castigado como el turístico desde el comienzo de la pandemia por el covid-19.

































