La crisis que atraviesa el sistema salud, tanto en el pública como privado, es un problema que llegó para quedarse y que posiblemente se agrave con el correr de los años. La falta de profesionales en áreas esenciales como la pediatría provocan, por un lado, demoras en las respuestas, sobre todo en las guardias; y por otro, el agotamiento de los médicos que deben atender decenas de pacientes, quedando prácticamente sin descanso. Esta es una realidad general que afecta a todo el país, donde la provincia de Santa Fe, y en particular el sur sur, no están exentos.



































