En el marco de la VII Ministerial Meeting organizada en Buenos Aires por la Global Stroke Alliance, el Gobierno nacional anunció la puesta en marcha de un Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (ACV), una estrategia que busca acelerar la atención médica y disminuir las secuelas de una enfermedad que provoca unas 20 mil muertes y 20 mil nuevos casos de discapacidad cada año en Argentina.
El Gobierno lanzó un programa nacional para acelerar la atención del ACV y reducir secuelas
La iniciativa de la que participa Santa Fe fue anunciada durante la VII Ministerial Meeting de la Global Stroke Alliance, en Buenos Aires. El plan apunta a coordinar redes hospitalarias, protocolos unificados y herramientas digitales para mejorar la atención del accidente cerebrovascular, una de las principales causas de muerte y discapacidad en Argentina.

El anuncio fue realizado por el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, durante la apertura del encuentro internacional que reunió a especialistas y autoridades sanitarias de distintos países para debatir políticas públicas vinculadas a la salud cerebrovascular, con presencia y cobertura de El Litoral.
“Estamos poniendo en marcha una red de hospitales nacionales para la atención del ACV, con protocolos unificados, coordinación en tiempo real y criterios comunes para la activación, derivación, tratamiento y rehabilitación de pacientes en todo el país”, sostuvo el funcionario.

Según se informó, el programa incorporará un “código ACV”, centros coordinadores regionales y una plataforma digital destinada a reducir los tiempos de respuesta. La velocidad de atención es uno de los factores más determinantes en este tipo de patologías: los especialistas recuerdan que por cada minuto de demora se pierden cerca de dos millones de neuronas.
El ACV es considerado una emergencia médica tiempo-dependiente. En los casos isquémicos, existe una ventana terapéutica de aproximadamente 4,5 horas para aplicar tratamientos específicos que permitan reducir secuelas y mortalidad. Sin embargo, los expertos remarcan que cuanto más rápida sea la intervención, mejores serán las posibilidades de recuperación.

En Argentina se registran cerca de 60 mil nuevos casos por año y el ACV constituye la principal causa de discapacidad adquirida en adultos. “Existe consenso internacional acerca de aspectos claves para el diseño de políticas públicas vinculadas al manejo del ACV: las unidades de ACV en instituciones, la implementación de protocolos y la articulación entre todos los actores involucrados”, explicó Pablo Ioli, presidente de la Sociedad Neurológica Argentina.
Durante su exposición, Lugones señaló que el abordaje del ACV debe contemplar tanto la atención inmediata como la prevención de factores de riesgo asociados, como hipertensión, diabetes, obesidad y sedentarismo. Además, destacó el rol del PAMI en las políticas preventivas y asistenciales, teniendo en cuenta que más del 80% de los ACV ocurren en personas mayores de 75 años.
Por su parte, la subsecretaria de Vigilancia Epidemiológica, Información y Estadísticas de Salud, Susana Azurmendi, destacó que el país ya cuenta con experiencias provinciales que servirán de base para el nuevo esquema nacional.

“Argentina no comienza de cero. Muchas jurisdicciones tienen redes y reglamentaciones definidas”, afirmó la funcionaria, al mencionar desarrollos implementados en Mendoza, Córdoba, Salta y distintos centros especializados de Buenos Aires.
Azurmendi detalló que el programa tendrá cuatro pilares centrales: un protocolo común de atención, centros coordinadores regionales, una aplicación tecnológica para derivaciones y seguimiento en tiempo real, y un registro nacional de ACV. Entre las herramientas previstas, la plataforma digital permitirá geolocalizar pacientes, identificar el centro médico más adecuado y alertar al hospital antes de la llegada de la ambulancia.
En el encuentro internacional también se presentaron experiencias exitosas desarrolladas en distintas provincias a través de redes de atención articuladas y sistemas de telemedicina. Mendoza y Salta fueron destacadas por sus modelos de trabajo en red, que permiten asistir en tiempo real a pacientes ubicados lejos de grandes centros urbanos.

“Luego de años de esfuerzo, comienzan a verse los resultados de múltiples iniciativas de diferentes jurisdicciones del país que articularon protocolos, servicios de emergencia, estrategias de telemedicina y redes de hospitales para el manejo oportuno del ACV”, señaló Federico Giner, coordinador de la Red de TeleACV y Teleneurología de Urgencia de Mendoza.
El Ministerio de Salud de la Provincia de Santa Fe también participó del congreso internacional, considerado uno de los encuentros más relevantes en materia de prevención, tratamiento y rehabilitación del ACV. La comitiva santafesina estuvo integrada por representantes de la Secretaría de Tercer Nivel de Atención y equipos del Hospital Cullen, el Hospital Provincial del Centenario y el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez.
En representación de la provincia estuvo presente el secretario de Tercer Nivel de Atención, César Pauloni, junto a especialistas de hospitales públicos santafesinos. Desde la Provincia señalaron que la participación reafirma el compromiso del gobernador Maximiliano Pullaro con el fortalecimiento de políticas públicas orientadas a la detección precoz y atención integral del ACV, además de promover la capacitación continua de los equipos de salud y el trabajo articulado entre instituciones públicas y privadas.
Durante el encuentro, los equipos santafesinos intercambiaron experiencias vinculadas al fortalecimiento del trabajo en red y la consolidación de circuitos asistenciales integrados entre efectores de distintos niveles de complejidad. El objetivo, explicaron, es optimizar la derivación oportuna de pacientes y garantizar el acceso rápido a centros especializados de referencia en las ciudades de Santa Fe y Rosario.
Los especialistas insistieron además en la importancia de reconocer rápidamente síntomas compatibles con un ACV, como desviación de la boca, debilidad en un brazo, dificultades para hablar o dolores de cabeza repentinos e intensos, para activar de inmediato los servicios de emergencia.

“La meta es que las personas se recuperen del ACV lo más completamente posible y puedan retomar su vida con autonomía”, subrayó Virginia Pujol Lereis, vicepresidenta de la Sociedad Iberoamericana de Enfermedades Cerebrovasculares.








