La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió la elaboración, uso, comercialización, distribución y publicidad de todos los productos domisanitarios identificados con la marca Clean Lab en todo el territorio argentino.
Se prohibieron todos los productos de la marca Clean Lab: qué hacer si tenés alguno en casa
La medida incluye limpiadores, insecticidas, desinfectantes, aromatizantes y productos para el acabado de superficies, entre otros. La decisión se tomó porque no cuentan con registros que permitan acreditar su elaboración y fiscalización de acuerdo con la normativa vigente.

La medida alcanza a todos los lotes de los productos de esa marca y también incluye su venta a través de plataformas de comercio electrónico. La disposición fue publicada en el Boletín Oficial y permanecerá vigente hasta que los productos sean debidamente regularizados.
La decisión tiene alcance sobre una amplia variedad de artículos de uso cotidiano que pueden encontrarse en hogares, comercios o lugares de trabajo. Entre ellos se incluyen limpiadores, insecticidas, desinfectantes, aromatizantes y productos destinados al acabado de superficies, además de cualquier otro producto domisanitario identificado bajo la marca mencionada.

El motivo de la prohibición, según la disposición oficial, es que los productos carecen de registros que permitan acreditar su legítima elaboración y fiscalización conforme a la normativa aplicable. En otras palabras, el organismo regulador no cuenta con las garantías necesarias para verificar que estos artículos hayan sido elaborados y controlados de acuerdo con los requisitos sanitarios correspondientes.
Para los consumidores, la medida plantea una pregunta concreta: qué hacer si tienen uno de estos productos en su casa. La principal recomendación es dejar de utilizarlos y no comprar ni adquirir nuevas unidades, incluso si se ofrecen a través de redes sociales, sitios de comercio electrónico o comercios físicos.
Por qué ANMAT prohibió los productos Clean Lab
La decisión fue adoptada por ANMAT en el marco de sus facultades para tomar medidas preventivas cuando detecta factores de riesgo relacionados con la calidad y la seguridad de productos que se encuentran bajo su control.

La disposición señala que la medida sanitaria resulta necesaria debido a que los productos identificados con la marca Clean Lab no cuentan con registros que permitan demostrar su legítima elaboración y fiscalización conforme a la normativa vigente. Por ese motivo, el organismo consideró necesario impedir su circulación hasta que se regularice su situación.
La prohibición es amplia y alcanza a todos los lotes de todos los productos identificados como Clean Lab. No se limita a un determinado envase, presentación o lote.
Esto es importante para los consumidores porque, ante una medida de estas características, no es necesario intentar determinar si un producto específico es más o menos seguro que otro de la misma marca. La prohibición establecida por ANMAT abarca la totalidad de los productos identificados bajo esa denominación comercial.

Entre los productos alcanzados se encuentran:
Limpiadores.
Insecticidas.
Desinfectantes.
Aromatizantes.
Productos para el acabado de superficies.
Otros productos domisanitarios comercializados bajo la marca Clean Lab.
La medida también prohíbe su publicidad y distribución, por lo que los productos no deben seguir siendo ofrecidos al público. Esto incluye las plataformas de venta electrónica, un punto especialmente relevante en un contexto en el que muchas personas compran productos de limpieza y artículos para el hogar por internet.
La disposición también establece que las autoridades sanitarias provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires deben ser informadas, al igual que otros organismos vinculados con el control de productos y la defensa de los consumidores.
ANMAT informó además que, una vez dispuesta la prohibición, se evaluará la posibilidad de iniciar un sumario sanitario a la firma elaboradora, Clean Lab S.R.L., por un presunto incumplimiento de la normativa sanitaria vigente.

Qué hacer si tenés un producto de esta marca en casa
La primera medida para los consumidores es no utilizar los productos Clean Lab alcanzados por la prohibición.
Si una persona tiene uno de estos artículos en su vivienda, puede separarlo del resto de los productos de limpieza para evitar utilizarlo accidentalmente. También es recomendable conservar el envase y la etiqueta original mientras se consulta cuál es la forma adecuada de desecharlo.
No es aconsejable tirar productos químicos por el inodoro, la pileta o el desagüe, especialmente si se trata de insecticidas, desinfectantes o sustancias concentradas. Tampoco se deben mezclar con otros productos de limpieza, ya que algunas combinaciones pueden generar gases tóxicos o reacciones peligrosas.
En caso de que el envase esté abierto, lo recomendable es mantenerlo cerrado y fuera del alcance de niños y mascotas hasta poder realizar una disposición segura. Si el producto presenta pérdidas, está deteriorado o tiene un envase dañado, se debe evitar el contacto directo y consultar a las autoridades locales sobre cómo proceder.

Otro punto importante es no transferir el contenido a otro recipiente. Cambiar un producto químico de su envase original puede provocar que se pierda información importante sobre su composición y aumentar el riesgo de confusión o intoxicación.
Si una persona compró recientemente un producto de la marca, también puede conservar el comprobante de compra y comunicarse con el comercio donde lo adquirió para consultar por la devolución. En las compras realizadas por internet, es recomendable guardar la publicación, la factura y los datos del vendedor.
La prohibición de ANMAT también alcanza a la venta en plataformas electrónicas. Por eso, si un consumidor encuentra productos Clean Lab ofrecidos en internet, puede evitar la compra y, si la plataforma lo permite, reportar la publicación.
Para quienes ya utilizaron alguno de estos productos, la prohibición no significa automáticamente que exista un problema de salud. La medida se fundamenta en la falta de registros que permitan acreditar su elaboración y fiscalización conforme a la normativa. Por lo tanto, no corresponde asumir que una persona que haya tenido contacto con uno de estos artículos necesariamente sufrirá una consecuencia sanitaria.

Sin embargo, si después de utilizar un producto una persona presenta síntomas que podrían estar relacionados con una exposición química, debe consultar con un servicio de salud y explicar qué producto utilizó y cómo fue el contacto. Si es posible, resulta útil conservar el envase para facilitar la identificación del producto.
En los hogares, esta situación también sirve como recordatorio sobre la importancia de comprar productos de limpieza y desinfección en comercios formales y verificar que los envases tengan información clara sobre su fabricante, composición, instrucciones de uso y advertencias de seguridad.
La disposición de ANMAT establece que los productos de la marca Clean Lab permanecerán prohibidos hasta que se encuentren debidamente regularizados. Mientras tanto, la recomendación para los consumidores es sencilla: no comprarlos, no utilizarlos y no ofrecerlos a otras personas.
Si ya hay uno en casa, lo mejor es mantenerlo separado, evitar manipularlo innecesariamente y buscar información sobre su correcta disposición final. En ningún caso debe mezclarse con otros productos ni reutilizarse el envase para almacenar alimentos, bebidas o sustancias de uso doméstico.
La medida busca proteger a la población frente a productos cuya elaboración y fiscalización no pueden ser acreditadas de acuerdo con las exigencias sanitarias. Para los consumidores, conocer estas prohibiciones y actuar de manera adecuada permite reducir riesgos y, al mismo tiempo, evitar la circulación de artículos que no cumplen con los requisitos establecidos por la autoridad sanitaria.








