La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso la prohibición del uso, comercialización, distribución y publicidad de una serie de productos cosméticos que eran ofrecidos en distintos comercios y plataformas de venta online sin contar con la correspondiente inscripción sanitaria.
Se prohibió la venta de mascarillas faciales y una máscara de manos por no contar con registro sanitario
La medida alcanza a cinco productos cosméticos de las marcas USHAS, FAYANKOU, KAKAZIYAN y CHOVEMOAR, además de cualquier otro artículo de esas firmas que no esté regularizado. El organismo advirtió que no puede garantizar su seguridad, calidad ni origen.

La decisión fue publicada en el Boletín Oficial y responde a una investigación iniciada tras detectar irregularidades durante tareas de control de mercado.

Qué productos fueron prohibidos y por qué
La medida quedó formalizada mediante la Disposición 4193/2026, luego de que el área de Cosmetovigilancia de la ANMAT detectara la comercialización de mascarillas faciales y una máscara para manos que no presentaban datos de inscripción sanitaria en su rotulado.
Durante las inspecciones también se comprobó que estos productos se ofrecían tanto en comercios físicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como en plataformas de venta electrónica con envíos a todo el país.
Los productos alcanzados por la prohibición son:
ROSE FACIAL MASK, marca USHAS, presentación de 25 ml.
LEMON BRIGHTEN FACIAL MASK WHITENING SKIN, marca FAYANKOU, de 25 ml.
FACIAL MASK, marca KAKAZIYAN CARTOON MASK.
MASK PACK, marca KAKAZIYAN CARTOON MASK, de 30 ml.
Máscara de manos, marca CHOVEMOAR, de 36 gramos.

De acuerdo con la investigación, ninguno de estos cosméticos figura en la base de datos de productos inscriptos ante la ANMAT. Además, el organismo señaló que tampoco existe constancia de que hayan sido importados por empresas habilitadas ni de que hayan ingresado al país a través de los canales legales previstos para este tipo de productos.
La resolución también alcanza a todos los demás cosméticos de esas mismas marcas, cualquiera sea su presentación o contenido, hasta que las empresas regularicen su situación sanitaria.
Como parte del procedimiento, la ANMAT dio intervención al Programa de Monitoreo y Fiscalización de Publicidad y Promoción de Productos Sujetos a Vigilancia Sanitaria para solicitar la baja de las publicaciones de venta online donde estos artículos eran ofrecidos al público.

La advertencia de ANMAT a los consumidores
La decisión del organismo sanitario se fundamenta en que no es posible garantizar la calidad, seguridad ni composición de estos productos. Al no estar registrados oficialmente, tampoco existe certeza sobre las condiciones en las que fueron elaborados ni sobre los ingredientes utilizados en su fabricación.
Según explicó la ANMAT, los cosméticos podrían no haber sido producidos bajo las condiciones higiénico-sanitarias exigidas por la normativa vigente e incluso contener componentes cuya utilización no esté autorizada en el país.
Además, al desconocerse el circuito de importación, tampoco puede verificarse si fueron sometidos a los controles correspondientes antes de llegar al mercado argentino.

Por ese motivo, el organismo resolvió prohibir en todo el territorio nacional el uso, comercialización, distribución, publicidad y publicación en plataformas de venta en línea de estos productos hasta tanto se encuentren debidamente regularizados.
La disposición también fue comunicada a las autoridades sanitarias provinciales y a los organismos nacionales vinculados con la defensa del consumidor para que adopten las medidas correspondientes.

La ANMAT recordó que la legislación vigente establece que los productos cosméticos solo pueden ser elaborados, importados, distribuidos y comercializados cuando cuentan con la inscripción correspondiente y provienen de establecimientos habilitados bajo la dirección técnica de profesionales responsables.
Estas exigencias buscan asegurar que los productos cumplan con los estándares de calidad y seguridad antes de llegar a los consumidores.
En ese contexto, el organismo recomendó a la población verificar siempre que los cosméticos que adquiere cuenten con los datos de inscripción sanitaria en sus envases y desconfiar de aquellos productos que carezcan de información sobre su origen o habilitación. También aconsejó evitar las compras en publicaciones que no permitan identificar claramente al responsable de la comercialización.








