El país esta atravesando un marcado crecimiento de las infecciones respiratorias agudas. El último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN N.º 812), confirma que la influenza se consolidó como el virus respiratorio predominante y que la positividad alcanzó el 45,6%, uno de los valores más altos registrados en lo que va del año.
Aumentan los casos de gripe en Argentina: la influenza ya alcanza una positividad del 45,6%
La circulación de influenza continúa en aumento en todo el país y desplazó ampliamente al resto de los virus respiratorios. Se advierte un incremento de las internaciones por cuadros graves y refuerza la importancia de la vacunación y las medidas de prevención.

El informe también muestra un aumento sostenido de las internaciones por cuadros graves y mantiene el llamado a completar los esquemas de vacunación para los grupos de mayor riesgo.

Aumentan las internaciones
El informe oficial señala que la actividad de la influenza comenzó a crecer de manera sostenida y continúa en ascenso. Actualmente representa el principal virus respiratorio detectado en la vigilancia epidemiológica nacional.
Entre los casos confirmados, el 93% corresponde a Influenza A y, dentro de ese grupo, el 98% pertenece al subtipo A(H3N2), que se convirtió en el predominante durante esta temporada invernal.

Además, la caracterización genética realizada por el Laboratorio Nacional de Referencia determinó que el 94% de las muestras analizadas corresponde al subclado J.2.4.1/(K), mientras que los casos de Influenza B representan apenas el 7% de las muestras tipificadas y pertenecen al linaje Victoria.
El crecimiento de la circulación viral también se refleja en las internaciones por Infección Respiratoria Aguda Grave (IRAG). Durante las primeras 18 semanas del año se notificaron 2.672 hospitalizaciones, con una tendencia ascendente desde la semana epidemiológica 11, en coincidencia con el incremento de la influenza.
En cuanto a la mortalidad, el sistema de vigilancia registró 28 fallecimientos asociados a virus respiratorios priorizados durante 2026. Sin embargo, el informe destaca que en la semana 22 no se notificaron muertes con diagnóstico confirmado de SARS-CoV-2, cuya circulación continúa en niveles bajos.

Cómo evolucionó la situación respecto del boletín anterior
La comparación entre el Boletín Epidemiológico Nacional N.º 812 y el informe previo muestra que la temporada respiratoria continúa intensificándose.
Mientras en semanas anteriores ya se observaba un incremento de las consultas por Enfermedad Tipo Influenza (ETI), el nuevo reporte confirma que los casos superaron los niveles esperados desde la semana epidemiológica 11 hasta la 20, consolidando una tendencia ascendente.
La neumonía también mantiene un comportamiento creciente desde la semana 7 y actualmente oscila entre los niveles considerados "esperados" y de "alerta", una situación que obliga a mantener un seguimiento permanente.
En el caso de la bronquiolitis en menores de dos años, el panorama nacional continúa dentro de los valores habituales para esta época del año. Sin embargo, el boletín incorpora un dato puntual que preocupa: en Tucumán se notificaron 177 casos durante la semana epidemiológica 21, principalmente en bebés de entre tres y seis meses.

Otro aspecto destacado es la evolución de la positividad de los virus respiratorios. En comparación con los boletines anteriores, la influenza incrementó de manera significativa su presencia hasta alcanzar el 45,6% de positividad en la semana 22.
Por el contrario, el SARS-CoV-2 mantiene una circulación baja durante todo 2026 luego del incremento observado hacia finales del año pasado.
El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) continúa con una circulación limitada en pacientes ambulatorios, aunque presenta un leve aumento entre los casos internados por infecciones respiratorias graves.
El boletín también resalta un fortalecimiento del sistema nacional de vigilancia epidemiológica. Hasta la semana 20 de este año se publicaron 104 informes epidemiológicos, una cifra superior a la registrada durante el mismo período de 2025 y ampliamente mayor a la de 2024.

Cuáles son los síntomas de la influenza A(H3N2)
El Ministerio de Salud recuerda que la influenza A(H3N2), responsable de la mayoría de los casos detectados este año, suele comenzar de manera repentina.
Los principales síntomas incluyen fiebre de 38 grados o más, tos, dolor muscular, dolor de garganta, malestar general y cansancio intenso.
En los cuadros graves pueden aparecer dificultades para respirar, situación que requiere atención médica inmediata.
En los lactantes menores de seis meses los especialistas también vigilan la aparición de apnea, episodios de interrupción de la respiración o signos compatibles con sepsis, especialmente cuando presentan fiebre o hipotermia.
Frente a la sospecha de influenza en personas con factores de riesgo, el Ministerio recomienda iniciar tratamiento con oseltamivir dentro de las primeras 48 horas desde el inicio de los síntomas, incluso antes de contar con la confirmación del laboratorio.

Vacunas y medidas de prevención para reducir el riesgo
Las autoridades sanitarias insisten en que la vacunación continúa siendo la herramienta más efectiva para disminuir las complicaciones y las hospitalizaciones durante la temporada invernal.
La vacuna antigripal está indicada para el personal de salud, personas embarazadas, puérperas que no hayan sido vacunadas durante la gestación, niños de entre seis y 24 meses, mayores de 65 años, personas con enfermedades crónicas y personal estratégico.
En tanto, la vacuna contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) está destinada a las embarazadas, con el objetivo de proteger a los recién nacidos durante los primeros meses de vida.
Además, el Ministerio recomienda mantener actualizadas las vacunas contra el COVID-19, neumococo, Haemophilus influenzae tipo B y Bordetella pertussis, de acuerdo con el Calendario Nacional de Vacunación.

A estas medidas se suman recomendaciones que siguen siendo fundamentales para reducir la transmisión de virus respiratorios:
Lavarse frecuentemente las manos, ventilar los ambientes, cubrirse al toser o estornudar con el pliegue del codo, desinfectar superficies de uso frecuente y evitar el contacto con otras personas mientras persistan los síntomas y hasta haber permanecido al menos 24 horas sin fiebre y sin utilizar medicación para bajarla.
El escenario epidemiológico muestra que el invierno comenzó con una circulación intensa de influenza y un crecimiento sostenido de las consultas y hospitalizaciones.
Ante este panorama, los especialistas remarcan que la vacunación oportuna, el diagnóstico precoz y el cumplimiento de las medidas de prevención siguen siendo las principales herramientas para disminuir el impacto de las infecciones respiratorias en la población.








