“Todas las personas que habitan en el mundo deberían tener el derecho a contar con un médico de familia porque, en definitiva, es un profesional de la salud que te conoce, que sabe quién sos, que te atiende a lo largo del tiempo, que conoce aspectos contextuales”, dice la presidenta de la Federación Argentina de Medicina Familiar y General (FAMFyG), Karin Kopitowski. Una paciente de la médica, Nora Converti, confirma: “Los beneficios de contar con una médica familiar son y fueron muchos porque se ve al paciente en forma integral, física, psíquica, anímica. El ojo clínico hace que no me haya derivado a distintas especialidades, a menos que fuera absolutamente imprescindible”.




































