"El que no se vacuna no hará vida social como el resto", dijo el gobernador Omar Perotti la semana pasada, al blanquear que la provincia adoptaría un pasaporte sanitario para algunas actividades. La norma podría incluir a más de 350.000 santafesinos, según surge de cruzar las inscripciones de adultos a la campaña de vacunación con el número de habitantes proyectado por las estadísticas oficiales. En ese universo sobresale el segmento 18-29 años, hasta ahora el más esquivo al pinchazo.


































