Su nombre hace referencia a Cantón, la ciudad china donde se detectó por primera vez en los años 30 del siglo pasado. Pero el Angiostrongylus cantonensis -también llamado gusano pulmonar de la rata- bien podría llevar ya en su apellido menciones a las múltiples y diversas ciudades que ha conseguido alcanzar en estos menos de 100 años. Valencia, la localización más reciente de esta lista, es su primera incursión conocida en la Europa continental; una llegada que debe servir de toque de atención para la Salud Pública, ya que este parásito puede colarse en nuestro cerebro y causarnos meningitis a los humanos. De hecho, es el principal agente causante de un tipo de este trastorno, la meningitis eosinofílica.


































