Ya se han autorizado ocho vacunas para uso de emergencia contra la enfermedad COVID-19 en el mundo después de un desarrollo récord en menos de un año. En esa carrera veloz, los ensayos para evaluar seguridad y eficacia se hicieron con voluntarios adultos, y los resultados fueron positivos. Hoy se sabe -y quedó demostrado con los planes de vacunación en los diferentes países- que las vacunas dan una alta protección. Pero la mayoría de las niñas y los niños del mundo aún no tienen acceso a las vacunas, y hay varias razones que explican el por qué de la demora para protegerlos.
































