"La choriza": el lapidario apodo que detonó la guerra entre Emilia Mernes y Tini Stoessel
Yanina Latorre reveló los escandalosos motivos detrás del quiebre entre las artistas. El término, que alude a un supuesto "robo" de estética y equipo de trabajo, fue el detonante para que las mujeres de la Selección Argentina le soltaran la mano a la entrerriana.
El conflicto, que escaló de los estudios de grabación a los vestuarios de la Scaloneta, dejó a la cantante de Nogoyá en una posición de aislamiento total frente a sus pares.
Lo que parecía una amistad inquebrantable entre las dos máximas figuras del pop urbano argentino terminó de la peor manera. Este miércoles 18 de marzo de 2026, el mundo del espectáculo se vio sacudido por las revelaciones de Yanina Latorre, quien puso nombre y apellido a la discordia: Emilia Mernes es señalada como "la choriza" en el círculo íntimo de Tini Stoessel, y las parejas de los jugadores de la Selección.
María Becerra también habría cerrado filas contra la cantante de Nogoyá. La actitud de Becerra, sería porque hace un tiempo Mernes habría echado a su hermana de un conocido boliche porteño y esto generó una ruptura en su amistad.
El conflicto, que escaló de los estudios de grabación a los vestuarios de la Scaloneta, dejó a la cantante de Nogoyá en una posición de aislamiento total frente a sus pares.
El origen del apodo
El término "la choriza" no fue lanzado al azar. Según detalló Latorre, el enojo de Tini Stoessel radica en una supuesta falta de códigos profesionales y personales por parte de Emilia. La acusación apunta a que Mernes habría "copiado" sistemáticamente no solo la estética y el concepto visual de "La Triple T", sino que también habría intentado captar a miembros clave de su equipo de trabajo.
La actitud de Becerra, sería porque hace un tiempo Mernes habría echado a su hermana de un conocido boliche porteño y esto generó una ruptura en su amistad.
“Hay dos malísimas y una choriza. Estoy armando el 'lore' de lo que le hizo Emilia a Tini”, sentenció la panelista, dejando claro que el apodo circula con fuerza en el entorno de Stoessel para referirse a alguien que, supuestamente, se apropia de lo ajeno para potenciar su propia carrera.
El "bloqueo" de las botineras y la lealtad a Tini
La onda expansiva de este mote llegó rápidamente a las esposas de los futbolistas de la Selección Argentina. Para el grupo liderado por Antonela Roccuzzo y Jorgelina Cardoso, la lealtad es un valor innegociable. Al filtrarse los motivos por los cuales Tini decidió cortar vínculo —y ante la confirmación de estas actitudes de "copia"—, las mujeres de los jugadores tomaron una decisión drástica.
El desprecio hacia "la choriza" se tradujo en una catarata de "unfollows" en redes sociales. Emilia, que solía ser parte de los eventos y festejos del círculo íntimo de la Selección, quedó efectivamente excluida. El grupo de las "botineras" considera que las acciones de la entrerriana cruzaron un límite ético que rompe la armonía del entorno.
En un mercado donde la identidad visual y el equipo creativo son activos críticos, una acusación de esta índole puede ser más dañina que cualquier fracaso comercial.
Un aislamiento que crece en la industria
Más allá del conflicto con Tini, el uso del apodo "la choriza" parece haber destapado una olla a presión en la industria musical. Otras artistas como Tuli Acosta y Taichu también habrían tomado distancia, alimentando la teoría de que el comportamiento de Mernes ha generado un rechazo colectivo.
Mientras Emilia mantiene un silencio hermético y conserva (por ahora) su seguimiento a Tini en Instagram, el estigma del nuevo apodo amenaza con marcar un antes y un después en su imagen pública, transformando una exitosa carrera profesional en el foco de una disputa por la autenticidad.
El mote de "la choriza" no es solo un ataque mediático; es el reflejo de una fractura de confianza en los niveles más altos del estrellato argentino. En un mercado donde la identidad visual y el equipo creativo son activos críticos, una acusación de esta índole puede ser más dañina que cualquier fracaso comercial. La pregunta ahora es si Emilia Mernes podrá limpiar su imagen o si este apodo quedará sellado como el fin de su era de oro en el "mainstream" de las amistades famosas.