La cocina más famosa del país volvió a vivir un momento de máxima tensión. En esta ocasión, los participantes de MasterChef Celebrity debían preparar chorizos con sus respectivas guarniciones.

El jurado de MasterChef Celebrity sorprendió con varios cambios durante el desafío que tenían que cumplir los participantes en la gala de este martes. Uno de ellos causó que la cantante de RKT explotara al al fallar con la preparación de la guarnición.

La cocina más famosa del país volvió a vivir un momento de máxima tensión. En esta ocasión, los participantes de MasterChef Celebrity debían preparar chorizos con sus respectivas guarniciones.
La noche se descontroló cuando la cantante de RKT advirtió que el zapallo que estaba cocinando para su ensalada se había quemado.

“¡No! ¡No, qué juego de miércoles!”, lanzó, completamente alterada, mientras Donato De Santis y Germán Betular observaba atónitos la escena, junto a su colega invitado Santiago Giorgini.
Su compañero Ian Lucas intentó poner paños fríos. “Bien, amiga, puteá”, le dijo, buscando desdramatizar la situación. Sin embargo, la angustia de La Joaqui era evidente. “Me mató la cabeza. Por favor, te lo pido, basta. Hasta acá llegué”, expresó, visiblemente superada por el contratiempo.
El problema se originó luego de que los jurados pidieron a los concursantes cambiar de estación en plena prueba. En medio de ese movimiento, la artista no advirtió que el fuego estaba demasiado alto y al revisar la sartén comprobó que las rodajas de zapallo, que venía cocinando para su ensalada, se habían pasado de cocción.
“Era obvio que se me iba a quemar. No me fijé que el fuego de Ian estaba al palo y el mío estaba medio...”, explicó, intentando reconstruir qué había fallado y atribuyendo el accidente a un descuido en el manejo de los fuegos.
El revuelo no pasó desapercibido. Wanda Nara preguntó: “¿Qué pasó, Joaqui? Escuché gritos”. La cantante respondió sin rodeos: “Se me quemó algo”. El intercambio se cargó de ironía cuando alguien sugirió que el incidente fue consecuencia del cambio de lugar y que fue rápidamente reafirmado por la cantante: “La verdad que sí”.
Pese al contratiempo, la artista optó por seguir adelante. “Tendré que usarlo así, un poco quemado”, asumió, consciente de los tiempos ajustados de la competencia y de la dificultad para encontrar una alternativa. “No tengo un momento para solucionar un zapallo que se cocina en treinta y cinco minutos. Ya está”, señaló, mientras Donato de Santis al escuchar su desesperación la ayudó para intentar subsanar la situación.
Cuando llegó el momento de la devolución del jurado, la cantante presentó un chorizo de lomo de cordero con panceta ahumada, una apuesta improvisada que acompañó con una ensalada de repollo, zanahoria, zapallo, manzana y una salsa de mostaza, miel y whisky.

Desde el primer cruce con Damián Betular, quedó en evidencia que la elección de ingredientes no convenció: “¿No se te ocurrió mezclarlo un poco?”, preguntó el chef. La Joaqui explicó que, al llegar tarde al mercado, resolvió con lo que quedaba. El jurado insistió en la falta de equilibrio del plato y la presentación desprolija. “No es tu mejor plato de estética”, remarcó Betular, mientras Santiago Giorgini y Donato de Santis criticaron el exceso de whisky y la sequedad del chorizo.
La reacción de la cantante fue tan autocrítica como descontracturada. Entre risas, admitió: “Hoy no tengo chances porque tengo objetividad. Qué cagada lo que hice”. Incluso se permitió bromear sobre su falta de equilibrio: “Soy una montaña rusa de inestabilidad”. Reconoció que la preparación era incomible y pidió, con humor, que directamente le entregaran el delantal gris. Hacia el cierre, La Joaqui asumió su mal desempeño y prometió revancha: “Volveré más fuerte, igual. Tropezón no es caída”.