Aseguran que Wanda Nara pagó una cifra millonaria para subir a “La Casita” de Bad Bunny
Según la periodista Marcela Tauro, la tarifa para participar del mini escenario del puertorriqueño era de siete millones de pesos y la empresaria lo hizo para “que lo vea la China Suárez”.
Wanda Nara sorprendió a todos al ser una de las figuras invitadas a “La Casita” de Bad Bunny.
Wanda Nara sorprendió a todos y volvió a robarse todas las miradas al ser una de las figuras invitadas a “La Casita” de Bad Bunny durante su última presentación en River. Sin embargo, aseguran que la mediática habría pagado una cifra millonaria para ser parte del show del puertorriqueño.
La empresaria compartió el mini escenario con otros artistas convocados, como Lali Espósito, Luck Ra, Thiago PZK y Yami Safdie.
El que el valor para participar del espectáculo desde La Casita sería de siete millones de pesos.
La periodista Marcela Tauro contó en Intrusos (América TV) que el valor para participar del espectáculo desde La Casita era de siete millones de pesos.
Por otra parte, la panelista Natalie Weber fue más allá y apuntó contra la conductora: “Para mí, ella pagó, el público de Bad Bunny no es el de Wanda y creo que entró solamente para tener la foto con Lali, Niki Nicole y que lo vea la China Suárez”.
La empresaria compartió el mini escenario con otros artistas convocados.
“Los influencers que fueron, pagaron”, afirmó Tauro. “Un influencer que se hace llamar @unpocodecocker contó que pagó los siete millones”, aportó.
Qué es la casita del show de Bad Bunny
“La Casita” es una estructura escenográfica que el artista puertorriqueño Bad Bunny incorporó a su Debí Tirar Más Fotos World Tour como segundo escenario dentro del show, inspirada en una vivienda típica de barrio en Puerto Rico.
Lejos de ser un simple decorado, funciona como un espacio íntimo en medio del espectáculo masivo: allí el cantante interpreta canciones en versiones más cercanas, comparte con invitados y recrea el clima de una reunión familiar caribeña, reforzando un mensaje de identidad y raíces.
La propuesta, que combina nostalgia y puesta en escena de gran producción, se convirtió en uno de los momentos más comentados de la gira por su fuerte carga simbólica y cultural.