La exparticipante de Gran Hermano oficializó su noviazgo con un joven de perfil bajo que trabaja en el sector automotor y desarrolló un emprendimiento de marketing digital. La influencer compartió en Instagram una tierna fotografía junto a Luciano Picasso y puso fin a las especulaciones sobre el vínculo que los unía.
Con una tierna foto, Coty Romero presentó a Luciano Picasso, su nuevo novio
Después de varios meses de rumores y señales en las redes sociales, la exparticipante de Gran Hermano dejó atrás su relación con Nacho Castañares y decidió apostar denuevo al amor.

En la imagen, tomada frente al espejo de un ascensor, ambos aparecen abrazados. La publicación se convirtió en la confirmación pública de un romance que sus seguidores venían sospechando desde hacía tiempo.
De esta manera, la correntina inicia una nueva etapa sentimental después de su separación de Nacho Castañares, ocurrida a principios de febrero de 2025.
Las señales que anticiparon el romance
Los primeros indicios de una posible relación entre Romero y Picasso aparecieron durante el Mundial 2026. En aquel momento, la influencer viajó para acompañar a la Selección Argentina y compartió parte de la experiencia junto al joven, una situación que despertó comentarios entre sus seguidores.
Tiempo después, un video publicado en TikTok volvió a alimentar las versiones. En las imágenes, mientras Coty miraba a cámara, Picasso se acercaba para darle un beso. Aunque entonces no hubo una confirmación oficial, la reciente fotografía en Instagram terminó de despejar las dudas.

Quién es Luciano Picasso
A diferencia de Coty Romero, que suele compartir distintos aspectos de su vida personal y profesional con sus seguidores, Luciano Picasso mantiene un perfil mucho más discreto.
Su cuenta de Instagram es privada y reúne cerca de mil seguidores, por lo que su actividad en las redes sociales no ofrece demasiados detalles sobre su intimidad.
En el ámbito laboral, Picasso cuenta con experiencia en el sector automotor, especialmente en la venta de repuestos para vehículos. Además, impulsó un proyecto propio relacionado con el marketing digital.
La iniciativa consiste en una aplicación destinada a conectar marcas con influencers de distintos países de América Latina. A partir de la confirmación del noviazgo, su nombre comenzó a despertar mayor interés entre los seguidores de la correntina.
El sueño cumplido de Coty Romero
Mientras su vida sentimental vuelve a ocupar la atención de sus seguidores, Romero también atraviesa un momento importante en el plano personal. Un mes antes de presentar públicamente a su nueva pareja, la influencer contó que había comprado una casa en Corrientes, su provincia natal.
La noticia se conoció durante una entrevista con La Tía Sebi, en la que recordó su participación en el reality español *La cárcel de los gemelos*. En ese programa compartió el encierro con distintas figuras, entre ellas Juliana “Furia” Scaglione, también exparticipante de Gran Hermano.

Sin embargo, su paso por el ciclo terminó antes de lo previsto debido a un conflicto con otra concursante, conocida como Palace.
Al hablar sobre el dinero que recibió por su participación, Coty destacó que el pago en euros fue fundamental para concretar la compra de su vivienda. “Me pagaron súper bien, en euros. Me compré mi casa gracias a eso, imaginate”, contó durante la entrevista.
Durante la charla, Romero también recordó el episodio que derivó en su salida de *La cárcel de los gemelos*. Según relató, la producción decidió apartarla después de un enfrentamiento físico con Palace, en medio de una convivencia que describió como intensa.
Pese a la finalización anticipada de su participación, la correntina sostuvo que la remuneración había sido uno de los principales motivos para aceptar la propuesta y que ese ingreso le permitió avanzar hacia el objetivo de tener una vivienda propia.
Además, reveló que recibió una propuesta relacionada con una nueva edición del formato, aunque aclaró que no se trataba exactamente de repetir la experiencia anterior. La iniciativa contemplaba una dinámica diferente y un período de encierro de 14 días.
Finalmente, decidió no aceptar porque las condiciones económicas no eran las mismas. “Ya no estoy como para psicológicamente volver a pasar por una situación así sin que obviamente sea remunerada exactamente bien”, explicó.









