La vida de Eduardo Carrera cambió de manera inesperada después de su participación en Gran Hermano Generación Dorada (Telefe). A más de 20 años de distancia, el ex participante vivió un momento profundamente emotivo al ver por primera vez el rostro de su hija Mía, con quien no había tenido contacto desde su nacimiento.
Video: Eduardo de Gran Hermano se quebró al conocer el rostro de su hija de 20 años
Semanas atrás la joven contó que creció sin la presencia paterna y reveló que supo quién era su papá por televisión, mientras él pidió perdón y buscó acercarse a su familia.

La historia tomó relevancia luego de que la joven compartiera públicamente su experiencia de haber crecido sin la presencia de su padre. En una entrevista para Bondi (YouTube), aseguró que nunca sintió la necesidad de tenerlo cerca y contó que supo de su existencia a través de la televisión.

Tras escuchar sus declaraciones, Carrera decidió enviarle un mensaje y expresó su deseo de que también pudiera conocer a Martino, el hermano de la joven.
Su versión sobre la distancia
Este miércoles, durante una entrevista en Cortá por Lozano (Telefe), Eduardo habló sobre el vínculo ausente con su hija y reconoció no haber podido ocupar el rol paterno como hubiera querido.
“No pude ser una figura paterna como correspondía. No tenía plata. Cuando intenté hacer una mediación, una amiga almacenera me ayudó y tampoco se pudo dar”, explicó.
Su relato difiere de lo expresado anteriormente por Romina Orthusteguy, madre de Mía, quien había sostenido que Carrera desapareció luego de aquella instancia judicial.
La vio por primera vez
En medio de la entrevista, Verónica Lozano le propuso conocer el rostro de Mía, aunque fuera a través de una imagen. En un primer momento, Eduardo dudó, pero finalmente aceptó y no pudo ocultar la emoción.

“Nunca la había visto. Es preciosa, se parece muchísimo a la madre”, comentó conmovido, mientras la conductora le remarcaba algunos rasgos físicos similares entre ambos.
Además, manifestó su deseo de reconstruir el vínculo familiar y dejó abierta la posibilidad de un acercamiento. “Espero que esto sirva para que sepa que hay una parte de la familia que quiere ser parte de su vida. Si no me quiere aceptar, es entendible y me hago cargo”, expresó.
El deseo de recomponer el vínculo
El ex participante de Gran Hermano admitió que aún intenta procesar el impacto de saber que su hija lo conoció por televisión y sostuvo que todavía cree posible construir un vínculo desde ahora.

“Escuché que a Mía le gustaría conocer a Martino. Yo quiero unir desde el amor y el perdón”, señaló, dejando en claro su intención de acercarse.
Al mismo tiempo, hizo una autocrítica sobre su ausencia, aunque también responsabilizó parcialmente a su expareja por la distancia. “No van a entender nunca el dolor de saber que era padre y no podía estar”, afirmó.









