Laurita Fernández fue la invitada destacada del lunes en Otro día perdido (El Trece), el programa que conduce Mario Pergolini. Antes de que la actriz y conductora ingresara al estudio, Evelyn Botto pidió la palabra para hacer una aclaración que llamó la atención de todos en el piso.
En Otro día perdido, Evelyn Botto sorprendió al hablar de Laurita Fernández, ex de Fede Bal: "No la odio"
La actriz fue invitada al programa de Mario Pergolini y la locutora, actual pareja del actor, dejó en claro que no existe ningún problema entre ellas y que mantiene una muy buena impresión de la artista.

La locutora, actual pareja de Fede Bal, se refirió sin rodeos al hecho de que Laurita es una de las exnovias del actor. Con total naturalidad, dejó en claro que no existe ningún problema entre ellas y que mantiene una muy buena impresión de la artista.
Mientras Pergolini anunciaba la presencia de la invitada, Evelyn Botto intervino y comentó: "Ahora que lo mencionas, nuestra invitada de hoy además de ser una gran artista y un minón tremendo, es ex de mi actual, un detalle".

Botto aclaró su postura
Según explicó la locutora, quiso mencionarlo desde el comienzo para evitar posibles intentos de enfrentar a dos mujeres por una situación del pasado. "Quería comentar esto porque a mí me parece espléndida, pero el tema es algunas personas maliciosas que siempre intentan que las mujeres se peleen y hacer click bait con todo eso",
Evelyn remarcó que no le afecta la historia sentimental de Fede Bal y aseguró que Laurita le cae muy bien. "No pasó nada y a mí me cae diez puntos (Laurita). No la odio. Te voy a decir una cosa: si yo tuviese que odiar a quienes hayan estado con mi novio, ¿a cuánta gente debería yo odiar? Decime vos”.
Por último, con el tono distendido que caracteriza al ciclo, lanzó una frase que sorprendió tanto al conductor como a Rada Aristarán, al insinuar: "Es más, si yo tuviese la oportunidad de besarla, lo haría, es bella y linda pero no es que va a pasar...".

Más adelante, ya con Laurita en el estudio, ambas compartieron una charla relajada, marcada por el humor y la buena onda. Así, terminaron de despejar cualquier versión de conflicto y demostraron al aire que entre ellas no hay tensión, sino respeto y simpatía mutua.









