Sabrina Rojas no se guardó nada y le puso picante al escándalo con Luciano Castro
En un descargo sincero y sin eufemismos la modelo hizo una reflexión sobre los vínculos y el empoderamiento femenino, generaron un fuerte impacto en la televisión y en las redes sociales.
Durante una entrevista televisiva cuestionó duramente los reiterados errores de Castro en el plano sentimental.
En medio de un nuevo escándalo mediático que vuelve a salpicar a Luciano Castro, Sabrina Rojas tomó la palabra y sorprendió con un fuerte descargo público. Sin rodeos, la actriz y conductora cuestionó conductas reiteradas, puso en debate el verdadero sentido del empoderamiento y llamó a no naturalizar vínculos que terminan generando dolor.
Durante una entrevista televisiva, Rojas dejó en claro que, si bien considera a Castro “un buen tipo”, cuestionó duramente sus reiterados errores en el plano sentimental. “Hay veces que pensás y decís: ‘Dale, no te podés equivocar tantas veces’”, expresó, marcando que la exposición pública obliga a tener otros cuidados.
La conductora sostuvo que las conductas que se repiten terminan lastimando a terceras personas y fue tajante al afirmar: “O te quedás soltero o dejás de lastimar minas”. Sus palabras apuntaron a la responsabilidad emocional y al impacto que estos episodios generan no solo en las parejas, sino también en el entorno familiar.
Castro y Rojas fueron pareja y tienen hijos en común.
La referencia a Griselda Siciliani y el debate sobre el empoderamiento
En su análisis, Rojas también mencionó a Griselda Siciliani, cuestionando la idea de “aceptar todo” en nombre de un discurso de empoderamiento. Según planteó, no se trata de tolerar situaciones dolorosas solo por sostener una relación: “No aceptemos cualquier cosa con tal de estar con un cuerpo bonito”, lanzó.
Además, puso el foco en el mensaje que este tipo de situaciones transmite a las nuevas generaciones. “Mi hija escucha, sus amigas escuchan, y no está bien lo que se está diciendo”, remarcó, dejando en claro su preocupación por los valores que se reproducen en el debate público.
Rojas también se refirió al peso de la viralización y y mencionó a Siciliani.
Exposición mediática y responsabilidad
Rojas también se refirió al peso de la viralización y a cómo hoy “todo se sabe”. En ese sentido, cuestionó la lógica de “ojos que no ven, corazón que no siente”, al señalar que, en la actualidad, la información circula de manera constante y nadie queda ajeno al escándalo.
Lejos de un ataque personal, la actriz planteó una reflexión más amplia sobre las relaciones, la coherencia entre el discurso y las acciones, y la necesidad de asumir responsabilidades cuando se está bajo la mirada pública.
Con un testimonio crudo y sin rodeos, Sabrina Rojas volvió a instalar el debate sobre los vínculos, el empoderamiento y los límites dentro de las relaciones expuestas mediáticamente. Sus palabras no solo reavivaron la polémica alrededor de Luciano Castro, sino que también abrieron una discusión más profunda sobre qué se acepta —y qué no— en nombre del amor y la imagen pública.