La relación entre Sofía Gala Castiglione y Moria Casán siempre ha estado bajo la lupa pública, oscilando entre la simbiosis absoluta y los enfrentamientos mediáticos. Sin embargo, en una reciente confesión, la actriz profundizó en los aspectos más privados de su adolescencia, una etapa marcada por la necesidad de distancia y las singulares estrategias de “La One” para mantenerla cerca.
Sofía Gala y una cruda confesión sobre su adolescencia: “Me escapaba mucho de casa”
La actriz reveló detalles de la compleja dinámica familiar con su madre, Moria Casán, durante su juventud. Entre anécdotas de rebeldía y juegos psicológicos, describió un episodio límite que marcó su relación.

“Me escapaba mucho de casa”, admitió Sofía, desnudando una faceta de su vida que, aunque sospechada, nunca había sido relatada con tanta crudeza.

El desmayo: entre el susto y la teatralidad
Uno de los momentos más impactantes del relato de Sofía fue la descripción de un episodio que rozó lo dramático. Según recordó la actriz, durante un rapto de angustia, regresó a su hogar tras una de sus habituales huidas y encontró a su madre tendida en el suelo, aparentemente desmayada. “A mí me agarró una locura. Vuelvo corriendo a mi casa gritando 'mamá, mamá' y la encuentro tirada”, narró.
La reacción de Sofía fue visceral y, fiel a su estilo frontal, intentó reanimar a la diva de una manera poco ortodoxa: “Yo soy muy del cachetazo. Cualquier cosa la resuelvo a los cachetazos”, confesó sobre aquel intento desesperado por despertar a Moria. La situación escaló a tal punto que terminó interviniendo un médico, quien, ante el cuadro de nervios de la joven, decidió medicar a Sofía en lugar de a su madre.

La verdad detrás del juego psicológico
Sin embargo, la anécdota tomó un giro inesperado semanas después. Al rememorar el incidente con Moria, la respuesta de la diva dejó a Sofía atónita. “A las semanas le digo 'boluda, qué fuerte cuando te desmayaste'. Y me dice: 'Me hice'”, reveló la actriz.
Este descubrimiento expuso una dinámica familiar donde la teatralidad no era solo una herramienta profesional para Moria, sino también un método para gestionar los conflictos con su hija. “Jugaba con mi psiquis desde que era chica. Lograba que vuelva”, reflexionó Sofía, evidenciando cómo los códigos compartidos entre ambas mezclaban el instinto de protección con la manipulación afectiva.

Un vínculo en constante evolución
Esta confesión se suma a recientes declaraciones de Moria Casán, quien meses atrás reconoció lo difícil que le resulta, a veces, el "cara a cara" afectivo con su hija. “Me cuesta decirle cosas. Ella ya sabe que la amo, pero tiene una personalidad que me puede”, había expresado la conductora, subrayando que su rol fue el de ser “mamá y papá” simultáneamente.

Hoy, con Sofía consolidada en su carrera y en un vínculo más maduro —recientemente vinculada sentimentalmente con el músico Fito Páez—, estas memorias de adolescencia sirven para entender el trasfondo de una de las duplas más icónicas de la cultura popular argentina. Un universo donde los desmayos pueden ser ficción, pero el afecto es, indudablemente, real.








