Un muchacho de 19 años llegó al Hospital Iturraspe en medio de una tarde que, en barrio San Agustín, ya venía cargada de violencia. Lo habían trasladado desde la zona de Menchaca y Neuquén, después de haber recibido varios disparos. Murió poco después.
Acribillaron a un joven de 19 años en barrio San Agustín y buscan al asesino
Ezequiel López murió en el Hospital Iturraspe luego de recibir varios disparos. En la zona donde ocurrió el ataque los investigadores secuestraron vainas de calibres .22, 9 milímetros y .380, además de un cartucho intacto y rastros que serían de sangre.

La víctima fue identificada como Ezequiel Gerardo López. Los médicos que lo asistieron constataron heridas compatibles con impactos de arma de fuego y, pese a la intervención de los profesionales, finalmente certificaron su fallecimiento.
El episodio ocurrió durante la tarde del sábado, en el sector noroeste de la ciudad de Santa Fe. La investigación quedó en manos del fiscal interviniente, mientras personal especializado de la Policía de Investigaciones comenzó a reconstruir los últimos minutos de vida del joven y, especialmente, a determinar quién fue el autor de los disparos.
Una escena sembrada de vainas servidas
La primera parte de la investigación llevó a los peritos hasta las inmediaciones de las calles Río Negro y Los Negruchos. Allí encontraron rastros que parecían contar una parte de la historia.
Sobre la calzada de calle Río Negro, a la altura del 7200, los especialistas observaron una mancha de sangre. No muy lejos aparecieron elementos todavía más elocuentes: un cartucho intacto calibre .22 largo y una vaina servida del mismo calibre.
También fue encontrada una vaina servida calibre 9 x 19 milímetros, mientras que en inmediaciones de Ceferino Namuncurá y Los Negruchos fueron secuestradas otras dos vainas servidas calibre .380, todas ellas de interés para el área de Balística.

La variedad de calibres hallados quedó incorporada a la pesquisa como uno de los puntos que deberán ser analizados para establecer qué armas fueron utilizadas y cuántos disparos se efectuaron.
Según se supo los pesquisas habrían dado con algunas cámaras de seguridad ubicadas en la zona del homicidio. Sus registros podrían aportar imágenes de los momentos previos y posteriores al ataque.
El último recorrido
En la morgue del Hospital Iturraspe, el médico policial realizó el examen externo del cadáver. Detectó escoriaciones y tres heridas compatibles con impactos de arma de fuego: una ubicada en la región posterior del muslo derecho, próxima a la zona inguinal, y otras dos en el hemitórax izquierdo.
Los especialistas recomendaron la realización de una autopsia, procedimiento que permitirá establecer con precisión las características de las lesiones y la causa médica del fallecimiento.
Antes de llegar al hospital, López había sido trasladado desde Menchaca y Neuquén. De acuerdo con la información reunida por los investigadores, un familiar lo habría llevado inicialmente en un motovehículo. En circunstancias que todavía forman parte de la reconstrucción del episodio, el conductor perdió el control y terminó en una cuneta.

Fue entonces cuando intervino personal del Comando Radioeléctrico, que trasladó al joven en un móvil policial hasta el Hospital Iturraspe.
La investigación procura ahora unir esas escenas: el lugar donde se produjo el ataque, el punto donde la víctima terminó siendo asistida y el recorrido final hasta el hospital.
Un tal "Gordo Basura"
Vale mencionar que en las últimas horas los investigadores de este suceso anotaron en sus cuadernos un sugestivo apodo. Se trata de un tal "Gordo Basura" quien fue sindicado como un presunto involucrado en el trágico hecho.
Mientras tanto, la causa fue caratulada como Homicidio por el empleo de arma de fuego. En las próximas horas, el análisis de las cámaras, las pericias balísticas, la autopsia y los testimonios recogidos en el barrio serán piezas centrales para intentar reconstruir qué ocurrió aquella tarde en San Agustín.
Por ahora, el expediente tiene una certeza brutal: un joven de 19 años fue alcanzado por varios disparos y murió. Lo que todavía falta establecer es quién apretó el gatillo y por qué.








