Un andinista de nacionalidad estadounidense fue hallado este miércoles en grave estado de salud en el campamento Berlín, a más de 6.000 metros sobre el nivel del mar, en pleno ascenso al cerro Aconcagua, la cumbre más alta de América.

El hombre fue encontrado con signos de mal agudo de montaña y edema pulmonar en el campamento Berlín, uno de los puntos más altos de la ruta al Aconcagua.

Un andinista de nacionalidad estadounidense fue hallado este miércoles en grave estado de salud en el campamento Berlín, a más de 6.000 metros sobre el nivel del mar, en pleno ascenso al cerro Aconcagua, la cumbre más alta de América.
La víctima, identificada como K. N., presentaba síntomas compatibles con mal agudo de montaña y edema agudo de pulmón, dos afecciones severas provocadas por la exposición prolongada a grandes alturas.
El hallazgo fue realizado por un guía que transitaba la zona y dio aviso inmediato a las autoridades, lo que permitió activar un operativo de rescate de urgencia en condiciones extremas.

Personal de la Patrulla de Rescate de Alta Montaña partió desde el refugio Nido de Cóndores para asistir al montañista. Al llegar al lugar, constataron que el hombre tenía dificultades para moverse, signos de debilidad generalizada y presentaba un cuadro clínico crítico debido a la altitud.
Los rescatistas le brindaron hidratación, alimentos y medicación específica, en constante comunicación con el equipo médico del parque. A pesar de la complejidad del terreno y la altitud, se logró iniciar un descenso controlado para estabilizar al andinista y llevarlo a un punto apto para evacuación aérea.

Cerca de las 17:45, el andinista llegó al campamento médico de Nido de Cóndores, donde fue evaluado por profesionales de salud. Allí se confirmó la presencia de un edema pulmonar por altitud, lo que motivó su inmediata evacuación en helicóptero hacia un centro médico de mayor complejidad.
El operativo, que se extendió hasta las 19:30, fue exitoso gracias al trabajo coordinado de los rescatistas y al despliegue logístico de emergencia, fundamental en este tipo de situaciones de riesgo vital.

Con casi 7.000 metros de altitud, el Aconcagua atrae cada año a cientos de montañistas de todo el mundo. Sin embargo, su desafío no es solo físico: el mal agudo de montaña, los edemas pulmonares o cerebrales y la falta de aclimatación son riesgos reales que pueden derivar en consecuencias graves e incluso fatales.
Las autoridades del Parque Provincial Aconcagua insisten en la importancia de realizar ascensos progresivos, respetar los tiempos de aclimatación y contar con guías certificados y seguros médicos adecuados.

El exitoso rescate de este andinista estadounidense vuelve a poner en foco los peligros latentes en expediciones de alta montaña y la necesidad de preparación, responsabilidad y rápida capacidad de respuesta ante emergencias.
Gracias a la intervención oportuna de los equipos especializados, la historia tuvo un final esperanzador, aunque dejó en evidencia cuán estrecho puede ser el límite entre la aventura y la tragedia en lo más alto de América.