La inseguridad volvió a golpear a un comercio ubicado en San Jerónimo y Domingo Silva, durante la madrugada del martes. El blanco fue un minimercado que llevaba apenas dos meses de funcionamiento en el barrio, donde un delincuente logró ingresar tras violentar los sistemas de seguridad y escapó con dinero en efectivo y una computadora que contenía el sistema de gestión del negocio.
En diez segundos desvalijó un minimercado: se llevó dinero y la computadora del negocio
El robo ocurrió durante la madrugada del martes y quedó registrado por las cámaras de seguridad. El delincuente violentó la reja y la puerta de blindex, ingresó directamente al sector de la caja y escapó antes de que alguien advirtiera lo ocurrido. El comercio había abierto sus puertas apenas dos meses atrás.

El hecho fue descubierto varias horas después, cuando una de las empleadas llegó para iniciar la jornada laboral.
El llamado que encendió la alarma
Nicolás, propietario del local, contó que alrededor de las 8 de la mañana recibió el llamado desesperado de Florencia, una empleada del comercio. La joven le advirtió que el negocio se encontraba completamente abierto, con la reja y la puerta de blindex violentadas.
El comerciante se dirigió inmediatamente al lugar y comenzó a revisar las cámaras de seguridad. Fue entonces cuando reconstruyó la secuencia del robo.
Las imágenes registraron que el episodio ocurrió aproximadamente a las 5.10 de la madrugada. Según explicó Nicolás, el delincuente primero forcejeó la reja metálica y luego la puerta de vidrio hasta conseguir ingresar al local.
Una vez adentro, fue directamente hacia la caja registradora y al sector donde se encontraba la computadora utilizada para administrar las ventas. "Adentro estuvo apenas diez segundos", explicó el comerciante, sorprendido por la rapidez con la que actuó el ladrón.
La velocidad del accionar hace presumir que el autor conocía exactamente qué buscaba y procuró permanecer el menor tiempo posible dentro del comercio.
Nadie advirtió el robo
Pese al ruido que pudo haber generado la rotura de los accesos, ningún vecino advirtió lo ocurrido durante la madrugada. De acuerdo con el relato del comerciante, recién tres horas después del ilícito se descubrió el hecho, cuando la empleada llegó para abrir el negocio y encontró el frente completamente abierto.
Ahora los investigadores intentan determinar si alguna cámara de seguridad privada de la zona logró captar el recorrido del sospechoso antes o después del robo.
Duro golpe económico
Para los propietarios, el episodio representa un duro golpe en una etapa de pleno crecimiento. Se trata de la tercera sucursal del emprendimiento comercial, que había comenzado a funcionar en ese barrio hacía apenas dos meses.
Hasta el momento, aseguró Nicolás, nunca habían sufrido un hecho de estas características y la zona siempre les había transmitido tranquilidad.

"No conocíamos demasiado el barrio, pero hasta ahora nunca habíamos tenido inconvenientes", comentó. Más allá de las pérdidas materiales, destacó que el robo ocurrió cuando el comercio permanecía cerrado. "Lo importante es que no había nadie trabajando adentro", señaló.
Aunque todavía no habían terminado de cuantificar el perjuicio económico, el comerciante explicó que el elemento cuya ausencia más complica la actividad diaria es la computadora sustraída. En ese equipo funcionaba el sistema utilizado para registrar ventas, controlar el stock y comenzar cada jornada laboral.
Además del dispositivo electrónico, el ladrón también se llevó dinero en efectivo cuyo monto aún no había sido determinado.
Tras el episodio, los responsables del comercio ya analizan incorporar nuevos sistemas de protección. Entre las medidas previstas figuran más cerraduras, refuerzos en los accesos y la instalación de un sistema de alarma para complementar las cámaras de vigilancia ya existentes.
El objetivo es reducir al máximo las posibilidades de sufrir un nuevo ataque.
Buena respuesta policial
Nicolás valoró especialmente la rápida intervención policial una vez descubierto el hecho. Según indicó, los efectivos llegaron pocos minutos después del llamado y mantuvieron contacto permanente con los propietarios para avanzar en la investigación.

También resaltó el gesto de numerosos vecinos que se acercaron espontáneamente al comercio para interiorizarse sobre lo ocurrido y ofrecer colaboración.
Mientras la investigación continúa, los propietarios aguardan que el análisis de las cámaras de seguridad y otros registros de la zona permitan identificar al responsable del robo.








