El martes pasado a la tarde, Sofía, una nena salteña de tres años, fue víctima de un espeluznante accidente que casi le cuesta la vida. Fue atropellada salvajemente por un joven motociclista y arrastrada por varios metros luego de que su pelo quedara enredado en la rueda delantera del vehículo. Pero no fue lo único: el conductor de la moto detuvo su marcha por unos segundos y, en lugar de asistirla, le propinó a la pequeña una violenta patada para poder escapar. Unas diez horas después, el agresor se entregó en una comisaría, pero a las pocas horas un juez lo dejó en libertad.

































