Como se recordará Mingarini fue llevado a juicio por "versiones periodísticas", supuestamente, por sostener que si un violador se coloca profiláctico no habría violación y, desde ese criterio, dejarlo en libertad. Pero los fundamentos fueron legalmente otros. Una rápida denuncia en su contra hizo que la frase se elevara a eslogan y, rápidamente, se disparó una andanada mediática que generó una fuerte condena social.


































