Una noche de terror atravesó a una familia del barrio Loyola. Una vivienda de calle Alfonsina Storni al 6700 fue atacada a balazos durante la noche del miércoles, cuando en su interior se encontraban una mujer y varios menores de edad. Al menos algunos de los disparos atravesaron las paredes de la precaria construcción y terminaron dentro de la casa.
Balearon una casa donde había seis menores: una mujer denunció amenazas previas
El hecho se produjo cerca de las 21.30 en una vivienda de calle Alfonsina Storni al 6700. Varias detonaciones fueron dirigidas contra el inmueble y algunos proyectiles terminaron atravesando sus paredes. La propietaria aseguró que existían amenazas anteriores y que el conflicto está relacionado con personas que pretenden quedarse con la vivienda.

El episodio ocurrió alrededor de las 21.30, en una zona donde, según el relato de la propietaria del inmueble, existe desde hace tiempo un conflicto vinculado con la ocupación de viviendas y amenazas entre vecinos.
Alicia Benítez, de 56 años, habló con El Litoral y contó los momentos de angustia que atravesó junto a su familia. Según explicó, había adquirido recientemente la propiedad con documentación que, aseguró, acredita la operación. Su intención era que allí vivieran su hija, su yerno y los menores que tiene bajo su cuidado.
La mujer sostuvo que antes del ataque armado ya se había producido un episodio de violencia. De acuerdo con su relato, una joven de 19 años y otros integrantes de la familia habrían sido agredidos durante esa misma jornada.

"Primero agarraron a mi hija con la niñita. Mi hija tiene 19 años y mi niñita tiene meses, no llega a un año. La golpearon a la bebé, a mi hija también", relató Benítez.
La denuncia policial, en tanto, dejó asentado que al llegar los agentes del Comando Radioeléctrico la mujer manifestó que un hombre y una mujer que se movilizaban en una motocicleta de 110 centímetros cúbicos habrían efectuado disparos contra su vivienda. El acta consignó además la existencia de "problemas de vieja data".
Una casa bajo fuego
Benítez contó que había regresado a su domicilio debido a sus problemas de salud y que se encontraba junto a su familia dentro de la vivienda. Fue entonces cuando escucharon una sucesión de detonaciones.
"Al ratito siento tiros, tiros y tiros. Estábamos adentro porque yo me volví, estábamos tomando mate", recordó.
La mujer ubicó el momento del ataque cerca de las 21.30. Pero lo que más la impresionó fue comprobar que los proyectiles habían ingresado al interior de la casa. "Pasaron las paredes, pasaron todo, todo pasó. Ninguna persona salió herida o muerta solo de milagro", aseguró durante la entrevista.

De acuerdo con el parte policial, el personal del Comando Radioeléctrico fue enviado al lugar tras una comunicación de la Central 911. Una vez allí, los agentes entrevistaron a la víctima y tomaron conocimiento de lo ocurrido.
La causa fue caratulada provisoriamente como "Abuso de arma". La fiscalía en turno ordenó una serie de medidas para intentar reconstruir la secuencia: intervención de los peritos, inspección ocular, elaboración de croquis, registro fotográfico, entrevistas a eventuales testigos y preservación de los elementos que pudieran resultar de interés para la investigación.

El expediente quedó bajo la órbita del Ministerio Público de la Acusación, que deberá establecer quiénes fueron los autores de los disparos y cuál fue el origen concreto de la disputa.
Amenazas y conflicto por una vivienda
Detrás del ataque aparece, según la denunciante, un conflicto que se habría iniciado antes de que ella adquiriera el inmueble. Benítez aseguró que la propiedad había sido ocupada anteriormente por otras personas y que la mujer a la que señala como protagonista de los incidentes mantenía diferencias con la anterior propietaria.
"Yo no sabía esas cosas. Yo tengo los papeles. Fui y compré la casa para mi hija y para mi yerno", explicó.

Siempre de acuerdo con su versión, después de concretar la compra comenzaron los problemas. La mujer aseguró que recibió amenazas relacionadas con la posibilidad de que la vivienda fuera ocupada y que incluso le advirtieron que podían balearla o incendiarla.
"Me iban a balear y me iban a quemar la casa. Bueno, yo pensé que me lo decía nomás, no era cierto", relató.
"Vivimos con miedo"
Ahora, después del ataque, el temor se instaló dentro de la familia. Benítez contó que pasó la noche prácticamente sin dormir y que durante la mañana tenía previsto concurrir a una dependencia policial para formalizar la denuncia y aportar documentación y constancias médicas.
La mujer también explicó que durante la jornada anterior sufrió una descompensación y debió recibir asistencia médica, circunstancia que demoró su presentación formal ante la Policía.
En el momento del ataque, según su relato, había seis menores dentro de la vivienda, entre ellos dos bebés, además de los adultos que permanecían en el lugar.

La investigación deberá determinar si el ataque está efectivamente relacionado con el conflicto que la mujer describe y, fundamentalmente, quiénes fueron los responsables de haber disparado contra la vivienda.
Por ahora, el dato más concreto es el de una casa marcada por los impactos de bala y una familia que, después de una noche de violencia, asegura tener miedo de volver a dormir tranquila.
La prioridad de los investigadores será reconstruir lo ocurrido, localizar a los responsables y establecer si las amenazas denunciadas previamente forman parte de una misma secuencia de violencia.








