"Finalmente, tampoco existe alguna evidencia que vincule a Sadonio con la víctima (Hugo Oldani) y es de suponer que, si aquel suministró datos tan precisos y detallados sobre el negocio de la víctima (Agencia de Turismo) como ser, su ubicación (locales de la Galería Rivadavia), sus espacios y distribución interior, la existencia de una puerta falsa, de una caja fuerte, los horarios de cierre y quienes lo atendían (Oldani, su hija y una empleada), el intercambio de divisas o dinero, el manejo de montos importantes, que un tal "Mono" era su amigo, etc.; razonablemente alguna vez y en alguna ocasión, Sadonio tuvo que haber concurrido a ese lugar o alguna relación tuvo que haber tenido con Hugo Oldani. Sin embargo, no existe una sola imagen de Sadonio en tal escenario, no se acreditaron comunicaciones o agendamientos entre ellos, contrataciones de viajes o documentación comercial o financiera que los relacione, etc. Cobra relieve entonces, lo expresado por Sadonio acerca de que, "ni sabía donde quedaba ese lugar'.