“Acá me abrieron la puerta y rompí todas esas barreras porque a mí antes la Policía me abría las puertas de los patrulleros, los calabozos; y acá me abrió la puerta la Policía para poder entrar a mi trabajo, un trabajo formal y registrado. La oportunidad que a mí me dio la vida, las leyes y el Estado, que también se las dé a otras compañeras y que se cumpla el cupo laboral trans”, decía en ese material la mujer asesinada ayer en cuanto a la legislación que establece que como mínimo 1% de los cargos y puestos del Estado debe ser ocupado por personas travestis, transexuales y transgéneros.