Abusó de su hijastra aprovechándose de que padece un retraso madurativo, hasta que ella logró contarle a su hermana y juntas llevaron su reclamo a la Justicia. Él tiene 61 años, 40 más que ella, y perpetró sus crímenes entre 2018 y mayo de 2020 en la casa en la que convivían en Coronda. Desde entonces permanece tras las rejas. Un año más tarde fue condenado a 10 años de prisión.































