La madrugada del martes una escena de sangre quebró la quietud de barrio Scarafía, en el oeste de la ciudad de Santa Fe. Carlos Meza, de 21 años, terminó tendido en la calle, gravemente herido, mientras a su alrededor comenzaban a multiplicarse las preguntas. Poco después, en el Hospital Iturraspe, se confirmó su muerte. Por el hecho fue aprehendida su pareja, señalada como la presunta autora de la agresión con un arma blanca.
Crimen en barrio Scarafía: mataron de una puñalada a un joven de 21 años
Carlos Meza murió en el Hospital Iturraspe después de ser herido durante una discusión ocurrida en la madrugada del martes, en el oeste de la ciudad de Santa Fe. Por el hecho fue aprehendida su pareja, señalada como la presunta autora de la agresión. Los vecinos aseguraron que ambos mantenían conflictos frecuentes y mencionaron que tenían una hija de cuatro años.

El episodio ocurrió alrededor de las 4.05, en inmediaciones de Caferata y Padre Genesio. Según los primeros testimonios recogidos en el barrio, la pareja mantenía discusiones frecuentes. Esta vez, sin embargo, el enfrentamiento habría desembocado en una violencia irreversible.
Meza fue trasladado de urgencia por una unidad del servicio de emergencias 107. En un primer momento, la información policial consignó que presentaba una lesión en el cuello y mencionó la posibilidad de que se tratara de un disparo. Con el correr de las actuaciones, los testimonios apuntaron a una herida de arma blanca, presuntamente provocada por su pareja.

La investigación quedó en manos del fiscal de Homicidios, mientras los peritos y los efectivos de la Policía de Investigaciones debían avanzar con las diligencias para reconstruir las circunstancias del ataque.
Discusión en la vía pública
El llamado al sistema de emergencias 911 movilizó al personal policial hasta la esquina donde yacía el joven. Un vecino había manifestado haber escuchado una discusión en la vía pública. Cuando llegaron los agentes, encontraron a Meza herido y solicitaron asistencia sanitaria.

La gravedad del cuadro obligó a trasladarlo al Hospital Iturraspe, donde los profesionales intentaron brindarle las primeras atenciones. Pero el esfuerzo resultó insuficiente: el muchacho murió poco después de su ingreso.
Una mujer arrodillada junto al cuerpo
De acuerdo con la información recogida entre los habitantes de la zona, la presunta agresora permaneció junto al joven después de la puñalada, arrodillada a su lado hasta la llegada de la Policía. La mujer ya había sido aprehendida al momento de conocerse los primeros detalles del caso.

Por ahora, no trascendieron precisiones oficiales sobre el desencadenante de la discusión ni sobre la secuencia exacta de los acontecimientos. Tampoco se habían difundido datos que permitieran establecer con certeza cómo se desarrollaron los momentos previos al ataque.
En ese escenario, la tarea de los investigadores consistirá en establecer qué ocurrió durante aquellos minutos, cuál fue el arma utilizada y qué elementos permiten reconstruir el episodio sin depender exclusivamente de las versiones recogidas en el vecindario.
"Se veían y se peleaban"
En Scarafía, la noticia corrió rápidamente entre vecinos que conocían a los protagonistas desde hacía años. Algunos describieron a Meza como un muchacho amable, de trato cordial, aunque señalaron que la relación sentimental atravesaba conflictos reiterados.
Una mujer del barrio contó que las discusiones eran habituales. Según su testimonio, ambos tenían problemas vinculados con el consumo de drogas, una circunstancia que, de acuerdo con su percepción, solía aparecer en medio de los enfrentamientos. Sin embargo, aclaró que no había presenciado directamente la agresión fatal y que buena parte de lo que sabía provenía de comentarios posteriores.

"Siempre cuando se veían se peleaban", resumió. También sostuvo que, pese a las discusiones, nunca había imaginado que el conflicto pudiera terminar de esa manera.
El abuelo de la víctima, por su parte, confirmó que el joven mantenía una relación con la mujer señalada por el ataque. Según relató, la pareja atravesaba separaciones y reconciliaciones, aunque dijo desconocer qué había ocurrido concretamente durante la madrugada.
"Un buen muchacho"
"Era rebueno", expresó al recordar a su nieto, con quien mantenía contacto y que solía visitarlo.
La pareja tenía una hija de cuatro años, un dato que agrega una dimensión particularmente dolorosa a la tragedia. Por el momento, no trascendieron detalles oficiales sobre la situación de la niña.
Mientras el barrio intentaba asimilar la noticia, la investigación deberá determinar las responsabilidades penales correspondientes. La aprehensión de la presunta autora constituye un primer paso, pero todavía restan establecer con precisión las circunstancias del hecho, el motivo de la discusión y la mecánica de una agresión que terminó con la vida de un joven de apenas 21 años.








