El llamativo y millonario robo denunciado en marzo, por una pareja que administraba un almacén en el barrio La Orilla de Esperanza, sumado al hallazgo de dos panes de cocaína de máxima pureza en una persecución policial en la que se detuvo a dos miembros de una banda de delincuentes entrerrianos, llevó a la justicia a indagar sobre los medios de vida de las víctimas, uno de los cuales cuenta con un antecedente por tráfico de estupefacientes.




































