Una mano marcada en un vidrio fue uno de los elementos centrales para identificar al autor de un importante robo registrado la semana pasada en un domicilio particular de Colastiné Norte. La huella, estampada en una puerta ventana por la que el asaltante ingresó a la vivienda, fue clave para que los peritos del Área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI) pudieran asociarla a un nombre.
Imputan al ladrón que se llevó dinero y pasaportes de una casa de Colastiné Norte
El hecho se produjo el jueves pasado, mientras la familia dormía. Aunque no se recuperó dinero ni documentación, fue secuestrada una mochila con pañales en la zona de la Vía Muerta. Las víctimas son familiares directos de un ex gobernador de Santa Fe.

El presunto autor, identificado por sus iniciales MDB, es un hombre de 31 años, con domicilio en la zona de la Vía Muerta de Colastiné y cuenta con antecedentes penales condenatorios, entre ellos un homicidio cometido hace más de una década. Así surge del cotejo realizado mediante el sistema AFIS (Sistema Automatizado de Identificación Dactilar).

El sospechoso fue apresado el último sábado por la tarde por el Comando Radioeléctrico de la Costa, en el mismo barrio donde horas antes la PDI había allanado su casa y la de otros familiares. En su poder, dentro de una bolsa blanca, llevaba una escopeta de fabricación casera, del tipo “tumbera”.
En Tribunales
MDB se encuentra a disposición de la Justicia desde los minutos posteriores a su detención y se espera que este miércoles sea trasladado a los tribunales de Santa Fe para audiencia imputativa.

Aunque todavía resta conocer el horario y el magistrado que intervendrá en el acto de atribución imputativa, se sabe que la misma será llevada a cabo por la fiscal en turno al momento de cometido el ilícito, la Dra. Rosana Peresin.
Según consta en la denuncia policial, el hecho delictivo se habría consumado en horas de la madrugada del jueves 21 de mayo, en una vivienda ubicada en calle Chanaes al 5300, del mencionado distrito costero.
El intruso saltó el cerco perimetral, aparentemente a la altura de una reja y luego se dirigió hasta la línea de edificación, donde sin dañar la cerradura, pudo abrir una puerta ventana, donde quedó una de sus manos marcada y en ella sus huellas dactiloscópicas.

Con antecedentes
En el interior, sobre un mueble o mesada, en uno de los ambientes de uso común, el delincuente se alzó con un importante botín, que consta de una cifra cercana a los 30 millones de pesos argentinos, 1.100 dólares estadounidenses y un par de mochilas en las que se llevó una notebook y documentación personal del grupo familiar.
Producto de los allanamientos y rastrillajes en la zona, la policía logró recuperar una mochila rosada estampada con una figura de Disney, en la que había pañales; a unos pocos metros hallaron una credencial de ingreso a un centro penitenciario local, a nombre de la hermana del principal sospechoso.

Dadas las características del hecho, la representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA) podría imputar a MDB por el delito de “hurto, calificado por escalamiento” en carácter de autor.
Si bien parece un delito menor -no hubo violencia física-, un serio antecedente delictivo pesa sobre el prontuario del implicado, el cual habría recibido condena por un crimen cometido en 2013 en la capital provincial. Además, desde que recuperó la libertad, MDB cuenta con un puñado de nuevos hechos contra la propiedad y contra el orden público, los cuales podrían acumularse en el presente caso.
Sin documentos
En cuanto a las víctimas, se supo que al haber sido desapoderados de los pasaportes, debieron suspender un viaje programado al exterior que iban a realizar los días subsiguientes. Asimismo, trascendió que la mujer de la casa es familiar directa de un ex gobernador de la provincia de Santa Fe.

Aunque todavía resulta prematuro realizar un análisis del caso, todo indicaría que no hubo planificación ni conocimiento previo de la existencia del botín, sino de una casualidad, en la que el delincuente se “chocó” con el dinero que iba a ser depositado al día siguiente.
El desapoderamiento fue denunciado minutos antes de las 8 de la mañana del jueves, cuando al despertar, los dueños de casa advirtieron que faltaban las mochilas y la ventana había quedado abierta.










