La mujer, de 56 años, se comunicó con la Comisaría 28ª para avisar a los uniformados que se encontraba en el domicilio, en la zona de la Vía Muerta, un sujeto que era requerido por la justicia. Para sorpresa de los agentes, la denunciante les dijo que se trataba de su propio hijo, de 28 años, quien había salido aproximadamente un mes atrás de la cárcel de Las Flores en una salida transitoria, pero nunca regresó a prisión. Ella agregó que el joven había llevado a la vivienda algunos artículos de dudosa procedencia.


































