Un joven de 20 años permanece internado y fue sometido a una intervención quirúrgica tras ingresar con una herida de arma de fuego en el abdomen al hospital José María Cullen, en un hecho ocurrido durante la tarde del lunes en barrio Barranquitas.
Investigan cómo fue herido de un balazo un joven de 20 años en barrio Barranquitas
La víctima ingresó al hospital José María Cullen con una herida de arma de fuego en el abdomen y debió ser intervenida quirúrgicamente. El hecho ocurrió en inmediaciones de Gaboto al 4800 y, hasta el momento, no existen detenidos ni una versión concluyente sobre las circunstancias del ataque.

El episodio tomó estado policial cerca de las 16.30, cuando personal de la Seccional 6ta fue alertado desde el destacamento policial del nosocomio sobre el ingreso de un joven identificado como A. W., quien había sido trasladado por particulares luego de resultar lesionado por un disparo.
Intervención quirúrgica
Ante la novedad, efectivos de la dependencia se dirigieron hasta el hospital Cullen para interiorizarse sobre la situación. Una vez en el lugar, los uniformados fueron informados por personal médico que el paciente había sido examinado por profesionales del centro de salud, quienes constataron una herida de arma de fuego en el sector derecho del abdomen.

Debido a la gravedad de la lesión, el joven fue derivado de inmediato al quirófano para ser sometido a una intervención quirúrgica, permaneciendo bajo asistencia médica especializada.
Los agentes entrevistaron a un hermano de la víctima, un joven de 23 años, quien aportó los primeros datos sobre lo ocurrido. Según relató, al regresar de realizar unas compras encontró a su familiar tendido sobre la vía pública, en inmediaciones de Gaboto al 4800. En ese momento observó que se tomaba la zona abdominal y que presentaba una importante pérdida de sangre.
¿Bala perdida o ataque directo?
El testigo explicó que decidió trasladarlo de urgencia hacia el hospital en un vehículo particular. Asimismo, manifestó haber escuchado varias detonaciones de arma de fuego poco después de la finalización del partido que disputó la selección nacional de fútbol en el mundial, circunstancia que lo llevó a sospechar que la lesión podría haber sido producto de una bala perdida.

No obstante, hasta el momento esa hipótesis no había sido confirmada por los investigadores, quienes procuraban reconstruir las circunstancias en las que se produjo el disparo y establecer si el joven fue víctima directa de un ataque o si efectivamente resultó alcanzado de manera accidental.
Las novedades fueron comunicadas a la Fiscalía en turno, desde donde se impartieron las primeras directivas investigativas. Paralelamente, se solicitó la intervención de personal de la Policía de Investigaciones (PDI), cuyos agentes fueron convocados para realizar las tareas periciales y la recolección de evidencias que permitan esclarecer el episodio.








