La Justicia provincial investiga las circunstancias que rodearon la muerte de una joven integrante de la fuerza policial, de 23 años, quien fue hallada sin vida durante la madrugada del viernes en una vivienda ubicada sobre calle Río Negro al 6500, en el norte de la ciudad de Santa Fe.
Investigan la muerte de una mujer policia tras un confuso incidente
La joven, de 23 años, que prestaba servicios en el BOU de Rosario, fue encontrada sin vida en una vivienda del norte de la ciudad de Santa Fe. Su pareja, de 30 años, también integrante de la fuerza provincial, fue aprehendido por disposición de la Fiscalía mientras avanza la investigación del hecho.

El caso comenzó a tomar forma cerca de las 3, cuando la fiscal de turno, Vivian Galeano, ordenó la inmediata intervención de la Brigada de Femicidios de la División Homicidios tras ser informada del trágico suceso.
De acuerdo con la información reunida en las primeras horas de la pesquisa, la mujer presentaba una herida de arma de fuego en la cabeza. Las circunstancias en que se produjo el disparo constituyen el eje central de la investigación y, por el momento, no existe una hipótesis oficial confirmada.
El llamado al 911
Según se supo, quien avisó al sistema de emergencias 911 fue la pareja de la víctima, un hombre de 30 años que también integra la Policía de la provincia y prestaría servicios en el Cuerpo Guardia de Infantería (CGI) de la Unidad Regional II, con asiento en Rosario.

Por su parte, la mujer fallecida era numeraria de la Brigada Operativa Urbana (BOU) de la misma Unidad Regional II.
Los primeros datos incorporados al expediente indican que, antes del desenlace, ambos habrían mantenido una discusión dentro de la vivienda. Sin embargo, será el avance de las pericias y la producción de pruebas lo que permitirá establecer si ese episodio guarda relación con la muerte de la joven.
Investigación en curso
Por disposición de la fiscal Galeano, el hombre fue aprehendido mientras se desarrollan las diligencias destinadas a esclarecer el hecho. La medida fue adoptada en el marco de la investigación y no implica, por sí misma, una definición sobre su eventual responsabilidad penal.

En paralelo, se ordenó la intervención de los peritos de Criminalística de la PDI para realizar un relevamiento integral de la escena, documentar los indicios y preservar toda evidencia de interés para la causa. También se dispuso el secuestro del arma de fuego involucrada, entre otras medidas.
La causa permanece bajo la órbita de la Fiscalía de Homicidios, que continúa coordinando las medidas investigativas mientras el personal especializado de la Brigada de Femicidios desarrolla las actuaciones correspondientes.








