Tras siete meses de intensa investigación, se presentó la acusación formal contra las únicas imputadas punibles por el crimen de Jeremías Monzón, el chico de 15 años asesinado por tres menores de edad en diciembre del año pasado en la ciudad de Santa Fe.
Pedirán 15 años de prisión para madre e hija por el crimen de Jeremías Monzón
La fiscalía dio por cerrada su investigación y presentó la acusación formal contra la adolescente M.B.A. y Nadia Juárez, señaladas como coautora y partícipe secundaria del homicidio.

El fiscal de Menores, Francisco Cecchini, cerró la etapa investigativa el viernes por la tarde, al presentar ante la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) la acusación contra M.B.A., de 16 años, y su madre Nadia Juárez, de 41.
La adolescente será juzgada por la coautoría del "homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento, y por el concurso premeditado de dos o más personas", mientras que Juárez irá a juicio señalada como partícipe secundaria del crimen por haber brindado apoyo a los autores.

La menor permanece privada de su libertad en un Centro Especializado de Responsabilidad Penal Juvenil (CERPJ), mientras que su madre está en prisión preventiva, alojada en una Unidad Penitenciaria.
Penas máximas
Las penas solicitadas para ambas serán de 15 años de prisión, las máximas permitidas para los delitos imputados en las situaciones particulares de cada una.
En el caso de Juárez, el fiscal explicó que "la participación que se le endilga tiene prevista la pena de la tentativa de homicidio", que va de 10 a 15 años, y debido a las características del caso se decidió solicitar la mayor.

En el caso de la menor de edad, "si bien el hecho de que se imputa tiene previsto una pena de perpetua, ya sabemos que la legislación internacional, la jurisprudencia y la ley que va a empezar a regir en un mes tiene previsto el mismo techo de pena que el delito tentado", y también para ella se decidió solicitar la máxima pena posible.
La acusación
El cuerpo sin vida de Jeremías fue hallado el 22 de diciembre de 2025, cuatro días después de su desaparición, con 23 puñaladas infligidas con armas blancas, incluyendo una de fabricación casera.
Según la investigación, el joven salió de su casa de Santo Tomé en bicicleta hacia Santa Fe el 18 de diciembre y nunca regresó, lo que motivó en su momento la activación del protocolo Alerta Sofía.

Tras el hallazgo del joven y la confirmación de que había sido asesinado, se realizaron una serie de allanamientos en los que se detuvo M.B.A., la mayor de los tres menores que participaron del crimen. También imputaron a dos chicos que en ese momento tenían 14 años, fueron sobreseídos debido a su corta edad y más adelante declararon en cámara Gesell.
La reconstrucción fiscal situó a los agresores y la víctima en el galpón abandonado en el barrio Chalet, frente al estadio del Club Atlético Colón, donde luego apareció Jeremías sin vida. Parte de la brutal agresión fue grabada con un teléfono por los asesinos, que se retiraron del lugar cuando el adolescente ya estaba muerto.

A mediados de enero fue detenida la única adulta acusada de haber estado involucrada en el asesinato. Juárez, madre de M.B.A., fue imputada como partícipe secundaria del homicidio tras la confirmación de que se reunió con los menores una hora después del crimen y los acompañó hasta el Parque del Sur, donde descartaron las armas y elementos utilizados para matar a Jeremías.
Para la fiscalía, la mujer conocía las intenciones de los adolescentes y se comprometió a prestar ayuda posterior para asegurar la impunidad del grupo. Por esto fue acusada.
La causa se encamina al juicio, que el MPA solicitará que sea por jurados.









