Dos individuos, uno de ellos adolescente, viajaban en una moto por las calles de Santo Tomé cuando un automóvil se les puso a la par. Desde el interior del vehículo comenzaron a disparar. El ataque fue breve y preciso: dos vainas servidas calibre 9 milímetros quedaron sobre el asfalto y uno de los proyectiles terminó alojado en el asiento de la motocicleta.
Un muchacho y un adolescente fueron baleados en Santo Tomé; el mayor lucha por su vida
Un joven de 23 años, y un adolescente de 14 fueron baleados el sábado por la tarde en J. J. Paso y pasaje David. Los disparos partieron desde un automóvil que se dio a la fuga. Dos vainas calibre 9 milímetros fueron encontradas sobre el asfalto. El mayor de los heridos sufrió impactos en el tórax y el abdomen y permanecía en grave estado.

El episodio ocurrió el sábado, poco antes de las 17, en la intersección de J. J. Paso y pasaje David, en cercanía de Richieri y Luján. Las víctimas fueron identificadas como Agustín Carulli, de 23 años, oriundo de Santo Tomé y C. L., de 14, quien reside en la zona costera de Sauce Viejo.
Disparos desde un automóvil
De acuerdo con lo reconstruido inicialmente por los investigadores, ambos circulaban en una motocicleta cuando el automóvil se aproximó y quedó a la misma altura. Sin mediar otra circunstancia conocida hasta el momento, desde el habitáculo efectuaron varios disparos.
La violencia del ataque hizo que quien conducía la moto perdiera el control. El vehículo terminó cayendo sobre la calzada y la cuneta, mientras los dos ocupantes resultaban heridos.

La llamada al 911 ingresó a las 16:57. Poco después arribó personal de la Brigada Motorizada y del Comando Radioeléctrico de Santo Tomé, que encontró a los dos jóvenes lesionados. Ambos fueron trasladados en una unidad sanitaria para recibir atención médica.
Dos vainas servidas
La escena quedó bajo la mirada de los peritos. Sobre el pavimento de calle J. J. Paso fueron localizadas dos vainas servidas calibre 9 milímetros, indicio que confirma la utilización de un arma de ese calibre durante la agresión.
Los especialistas también examinaron la motocicleta. El vehículo presentaba un orificio en el asiento y, en el interior, fue encontrado un proyectil encamisado. El dato adquiere particular relevancia porque permite establecer que al menos uno de los disparos alcanzó la moto durante el ataque.
Como es de práctica en este tipo de sucesos, los pesquisas buscaron también cámaras de seguridad públicas y privadas en el sector donde se produjo el incidente, a los efectos de identificar a los atacantes.
Mientras los especialistas trabajaban sobre la calle, la investigación comenzaba a desplazarse hacia los hospitales. La prioridad era establecer la magnitud de las heridas y preservar todo indicio que pudiera aportar a la identificación de los atacantes.
Grave estado de uno de los heridos
Un rato después otro equipo de policías llegó al shock room del Hospital José María Cullen. Allí, se constató que el mayor de los heridos presentaba dos heridas de arma de fuego, una en la región torácica y otra en la abdominal.

El joven fue trasladado de urgencia al quirófano para ser intervenido. Su estado fue informado como grave.
Sin detenidos
En paralelo, por disposición del fiscal interviniente, Dr. Giavedoni, el personal especializado debía trasladarse hasta el Hospital Orlando Alassia, donde se encontraba el adolescente, para realizar las averiguaciones y peritajes correspondientes.

Hasta el momento no había detenidos por el ataque. Los autores permanecían sin identificar y la investigación apuntaba, entre otros elementos, al análisis de las cámaras de seguridad, los rastros levantados en el lugar y la evidencia balística.








