La localidad de Juana Koslay, en San Luis, vivió un hecho aterrador este martes: una policía le quitó la vida a sus dos hijos, dejó unas cartas y huyó de su casa. Algunas horas después de cometer el crimen fue capturada. El hecho dejó una gran conmoción e indignación por parte de los vecinos del lugar: los chiquitos tenían dos y siete años.


































