La denuncia de un hombre de 65 años puso en marcha una investigación de la Comisaría 25ª, que junto con la Subcomisaría 6ª realizó recorridas, entrevistas y averiguaciones en distintos sectores del barrio. El operativo incluyó una fábrica de cerámicas, comercios vinculados a la compraventa de metales y distintos inmuebles señalados a partir de información aportada por vecinos.
Policías y vecinos recuperan un caniche que había sido robado a un adulto mayor en barrio El Pozo
La denuncia de un vecino de 65 años movilizó a efectivos de la Comisaría 25ª y la Subcomisaría 6ª, que realizaron recorridas y entrevistas en distintos sectores del barrio. La colaboración de residentes de la zona permitió orientar la búsqueda y finalmente localizar al animal sano y salvo.

El perro había sido sustraído y, para su propietario, la pérdida representaba mucho más que un perjuicio material. El animal constituía una compañía cotidiana y su ausencia había generado una particular preocupación. Tras varias horas de trabajo territorial, los agentes lograron ubicarlo y recuperarlo en buen estado, para luego restituirlo a su dueño.
La denuncia y el despliegue
El caso se inició a partir de la denuncia radicada por un vecino de 65 años de barrio El Pozo, quien informó sobre la sustracción de su perro. El hecho quedó incorporado a una investigación caratulada como "Robo", bajo el Parte N.º 264/26.

A partir de entonces, efectivos de la Comisaría 25ª, dependiente de la 6ª Zona de Inspección, comenzaron distintas tareas tendientes a establecer qué había ocurrido con el animal y, principalmente, determinar dónde podía encontrarse.
Para ello se realizaron recorridas por diferentes sectores de barrio El Pozo y se efectuaron entrevistas puerta a puerta. También participaron agentes de la Subcomisaría 6ª, quienes profundizaron las averiguaciones en lugares considerados de interés para la pesquisa.
Entre esos puntos figuraron una fábrica de cerámicas, establecimientos relacionados con la compraventa de metales y distintas fincas que fueron mencionadas durante las entrevistas realizadas a vecinos.
El dato de los vecinos y el reencuentro
Una parte importante de la investigación se apoyó en información aportada por residentes de la zona. Algunos de ellos brindaron datos bajo reserva de identidad, lo que permitió orientar las recorridas y ampliar el radio de búsqueda.

Con el paso de las horas, las distintas averiguaciones permitieron avanzar sobre el posible lugar donde se encontraba el perro. Finalmente, el animal pudo ser recuperado sano y salvo y entregado nuevamente a su propietario.
El reencuentro puso fin a la preocupación del hombre y permitió restablecer una situación que, aunque pueda parecer menor frente a otros hechos delictivos, tenía una importancia concreta en la vida cotidiana de la víctima.
El procedimiento también dejó expuesta otra dimensión del trabajo policial: la presencia en el territorio y el contacto directo con los vecinos pueden resultar determinantes para esclarecer situaciones que requieren información precisa y rápida.
Desde la 6ª Zona de Inspección se destacó la importancia de la colaboración ciudadana y del trabajo de proximidad desarrollado por los efectivos, no solo frente a delitos de mayor gravedad, sino también ante aquellos episodios que alteran la tranquilidad diaria de los habitantes de los distintos barrios de la ciudad.








