El juez Nicolás Falkenberg dispuso la prisión preventiva para Pablo Alejandro Velázquez (26), señalado como integrante de la banda “Los Sopapitas”, en el marco de una investigación por amenazas vinculadas al narcomenudeo y un homicidio cometido con arma de fuego en el barrio Villa Hipódromo de la ciudad de Santa Fe.
Prisión preventiva para miembro de la banda de Los Sopapitas por un crimen narco en Villa Hipódromo
La Justicia dictó la cautelar en una causa que expone el entramado de venta de drogas, amenazas y violencia letal. El caso investiga un homicidio cometido el año pasado, tras una intimidación para forzar la comercialización de estupefacientes en la ciudad de Santa Fe.

En una audiencia realizada este martes 31 de marzo en los tribunales locales, el magistrado ordenó la cautelar de máxima para Velázquez, cuyo principal cargo es el crimen de Damián Robles (24), ocurrido el 20 de agosto de 2025.

Previamente, el fiscal de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, Estanislao Giavedoni, imputó a Velázquez por los delitos de amenazas coactivas y homicidio, ambos calificados por el uso de arma de fuego y en carácter de coautor.
La causa también tiene como imputados a Joel Lautaro Ramaccioni —señalado como coautor del ataque armado— y a Jonatan Alberto Pereyra, acusado únicamente por amenazas.
Violencia y drogas
De acuerdo con la atribución fiscal, los hechos ocurrieron el 20 de agosto de 2025 en inmediaciones de pasaje Santa Fe al 6000, minutos antes de la medianoche. La secuencia se inició a las 23.40, cuando Velázquez y Ramaccioni se presentaron en la vivienda de una mujer con un objetivo concreto: exigirle que comercializara estupefacientes para la banda.

Según el testimonio de la víctima, ante su negativa ambos hombres la amenazaron de muerte y efectuaron disparos contra el frente de la casa, en una clara maniobra de intimidación ligada a la estructura narco del grupo.
Apenas dos minutos después, en el mismo lugar, la violencia escaló a un nivel extremo. Velázquez y Ramaccioni abrieron fuego contra Damián Ernesto Robles, quien llegaba a la vivienda donde residía un amigo. Uno de los proyectiles impactó en su cabeza. El joven fue trasladado de urgencia, pero falleció a las 3.30 de la madrugada siguiente en el hospital Cullen, conforme consta en el legajo.
Prófugo en barrio Loyola
En paralelo al avance de la causa, la Policía de Investigaciones (PDI) concretó la detención de Velázquez el sábado 28 de marzo, tras una serie de allanamientos simultáneos realizados en barrio Loyola.
El procedimiento fue el resultado de tareas de inteligencia criminal que permitieron establecer el paradero del imputado, quien se encontraba prófugo y sobre el que pesaba un pedido de captura vigente por el homicidio ocurrido en agosto de 2025.
Con órdenes judiciales, los agentes irrumpieron en dos viviendas ubicadas en la zona de Diagonal Obligado y Neuquén, donde lograron aprehenderlo y secuestrar un teléfono celular, un revólver calibre .38, un pistolón calibre 28, cartuchería y otros elementos de interés para la investigación. El detenido fue trasladado a sede policial y quedó a disposición de la Fiscalía.
Acuerdo y estrategia defensiva
Durante la audiencia de este martes, el fiscal Giavedoni informó que “se decidió entre las partes acordar la prisión preventiva”, lo que fue convalidado por la defensa técnica de los imputados, a cargo del abogado Martín Peón.

En esa línea, el representante del MPA agregó que “el defensor se encuentra trabajando en prueba de descargo”, la cual será incorporada en las próximas semanas, en el marco de la estrategia que podría aportar información relevante para el esclarecimiento del hecho.
Al fundamentar la necesidad de la medida cautelar, el fiscal remarcó el contexto en el que se inscribe el caso: “La Fiscalía tiene conocimiento que este hecho se da en un contexto de violencia altamente lesiva”, sostuvo, al tiempo que advirtió sobre el temor que generan este tipo de episodios tanto en vecinos como en potenciales testigos.
El reclamo de la familia
Antes del ingreso del imputado a la sala, el juez Falkenberg escuchó a familiares de la víctima. Rocío, pareja de Robles, expresó con contundencia: “Queremos que se pudra en la cárcel, que le den perpetua porque mis hijas siguen llorando a su papá”.
En el mismo sentido, Luciana, madre del joven asesinado, manifestó: “Va a ser un alivio, porque a mi hijo no lo voy a recuperar”.
El caso expone, una vez más, el entramado entre economías ilegales, coerción territorial y violencia letal en barrios de la ciudad, con la banda de “Los Sopapitas” en el centro de la escena judicial.










