La madrugada del domingo transcurría con relativa calma en el microcentro santafesino hasta que un llamado a la Central de Emergencias 911 alertó sobre la presencia de una persona en actitud sospechosa frente a un local comercial.
Rompió la puerta de un comercio en pleno centro y fue detenido
La intervención de personal de la Brigada Motorizada permitió interceptar a un menor de 13 años que había provocado daños en la puerta de un local ubicado en la zona de San Martín y Primera Junta. El hecho fue advertido a través de un llamado al 911 durante la madrugada del domingo.

La advertencia movilizó a efectivos de la Brigada Motorizada, quienes fueron enviados de inmediato a la zona de San Martín y Primera Junta para verificar la situación.
Daños en una puerta
Al arribar al lugar, los uniformados localizaron a un adolescente de 13 años en las inmediaciones del comercio señalado. Las primeras constataciones permitieron establecer que el menor había provocado daños en uno de los sistemas de seguridad de la puerta de ingreso con aparentes intenciones de acceder al interior del establecimiento.

Sin embargo, la maniobra no llegó a concretarse. Pese a los daños ocasionados en la traba de la abertura, el joven no logró franquear el acceso al local.
Ante esa situación, los agentes procedieron a su demora y realizaron las actuaciones correspondientes. Posteriormente, el adolescente fue trasladado a Medicina Legal para los exámenes de rutina previstos en estos casos y luego quedó a disposición de la División Juveniles.
Fiscalía de la Niñez
La intervención judicial recayó en la Fiscalía de la Niñez competente, desde donde se dispuso que el menor fuera entregado a los responsables de la institución en la que reside.

Por otra parte, las actuaciones policiales fueron elevadas a la Justicia bajo la calificación provisoria de tentativa de robo, mientras se procura determinar con precisión las circunstancias en que ocurrió el episodio y la eventual existencia de otros elementos de interés para la investigación.
El procedimiento se desarrolló sin incidentes y permitió frustrar el ingreso al comercio antes de que se produjeran mayores daños o la sustracción de bienes.








