Momentos de máxima tensión se vivieron durante la madrugada en la zona de boliches de la Ruta Vieja 168, cuando personal policial detectó un automóvil que se desplazaba de manera irregular mientras cientos de personas abandonaban los distintos locales bailables del corredor.
Salió del boliche ebrio, chocó con su auto, realizó maniobras peligrosas y terminó preso
El conductor circulaba con las luces apagadas y efectuando maniobras peligrosas durante la desconcentración de más de 800 personas. Tras impactar contra otro vehículo y continuar con desplazamientos de riesgo, un cerrojo policial permitió detener su marcha. El posterior control de alcoholemia confirmó la gravedad de la situación.

El episodio se produjo en el marco del dispositivo de seguridad y desconcentración diagramado y dispuesto por la Jefatura de la Unidad Regional I, cuya ejecución operativa en el sector estuvo a cargo de la Jefatura Zonal, responsable de cumplimentar las directivas impartidas, coordinar los recursos afectados y supervisar en terreno las tareas preventivas.
En ese momento, más de 800 personas se encontraban retirándose del sector, muchas de ellas caminando, en simultáneo con un importante flujo de automóviles y motovehículos.
Luces apagadas y maniobras entre peatones
Durante las tareas de barrido y acompañamiento de la desconcentración, las dotaciones policiales advirtieron la presencia de un Volkswagen Voyage blanco que circulaba con las luces apagadas y efectuaba maniobras zigzagueantes, desplazándose peligrosamente a escasa distancia de las personas que transitaban a pie.
Al advertir la presencia policial, el conductor realizó una maniobra de retroceso a elevada velocidad y colisionó contra un Fiat Cronos que se encontraba detrás.

Seguidamente efectuó un brusco giro de aproximadamente 180 grados e intentó continuar su desplazamiento por el sector, mientras todavía se producía la salida masiva de personas de los establecimientos bailables.
La secuencia generó una situación de elevado riesgo debido a la importante concentración de peatones existente en ese momento.
Cerrojo policial detuvo su marcha
Ante la situación, las unidades desplegadas actuaron de manera inmediata y articulada.
Los móviles afectados cerraron las posibles vías de desplazamiento mediante un cerrojo vehicular, logrando cercar e inmovilizar el automóvil e impedir que continuara avanzando por el sector de mayor circulación peatonal.

Pese a la peligrosidad de las maniobras y a la cantidad de personas presentes, no se registraron personas lesionadas. La rápida comunicación entre las dotaciones y la presencia preventiva de móviles en puntos estratégicos permitieron controlar la situación antes de que se produjeran consecuencias de mayor gravedad.
Dosaje de alcohol elevado
Una vez controlada la situación, alrededor de las 05:47 horas, en el sector de la Ruta Nacional 168, kilómetro 0,5, se procedió a efectuar el correspondiente test de alcoholemia mediante dispositivos destinados a tal fin.
El resultado fue contundente: 2,16 gramos de alcohol por litro de sangre.
Se trata de una graduación extremadamente elevada para encontrarse al mando de un vehículo y capaz de comprometer seriamente capacidades indispensables para la conducción, entre ellas la atención, la coordinación, los reflejos, la percepción del entorno y la capacidad de respuesta frente a situaciones imprevistas.

Como consecuencia del procedimiento se labraron las actuaciones correspondientes y se procedió a la retención de la licencia de conducir, conforme a las medidas adoptadas en el lugar.
Una intervención oportuna
La combinación resultaba especialmente peligrosa: un automóvil circulando con las luces apagadas, maniobras zigzagueantes, una colisión, más de 800 personas en plena desconcentración y un conductor que posteriormente registró 2,16 g/l de alcohol en sangre.
La presencia policial permitió detectar la situación a tiempo, intervenir con rapidez y detener la marcha del vehículo antes de que una madrugada de salida de boliches pudiera terminar con consecuencias mucho más graves.








