Condenaron a una mujer por diversos hechos violentos cometidos en el barrio Villa Hipódromo de la ciudad de Santa Fe.
“Te voy a quemar el rancho, no te aparezcas más”: condenada por robos y amenazas en Villa Hipódromo
Águeda Herrera admitió su responsabilidad en los violentos episodios ocurridos en julio de 2025 y aceptó una pena de cuatro años, que se ejecutará bajo prisión domiciliaria con monitoreo de tobillera electrónica.

Se trata de Águeda Lucero Herrera, a quien el juez penal Gustavo Urdiales impuso la pena de cuatro años de prisión por “amenazas coactivas”, “amenazas simples” y un “robo calificado”. La misma será cumplida de forma domiciliaria, mediante el uso de una tobillera electrónica que asegurará el correcto monitoreo.

La sentencia surgió de la firma de un procedimiento abreviado, tras el acuerdo alcanzado entre la fiscalía, la defensa y la propia imputada.La mujer de 32 años reconoció expresamente su culpabilidad en los delitos atribuidos por el fiscal Esteban Morales. Durante el trámite de la causa, Herrera contó con la asistencia legal del abogado Iván Leguiza.
“Que no venga más”
Los hechos delictivos que derivaron en la condena de Herrera comenzaron el 26 de julio de 2025. Cerca de las 18.30, mientras una mujer se encontraba en la Seccional Novena de Policía radicando una denuncia, recibió una llamada intimidatoria a su teléfono particular.
La comunicación fue efectuada por la acusada con el fin de amedrentar a la víctima, una vecina de Villa Hipódromo. “Decile a tu hijo que no venga más porque lo vamos a matar. Te voy a quemar el rancho, no te aparezcas más por acá”, le espetó Herrera a la mujer durante el llamado.

La escalada de violencia continuó esa misma noche, alrededor de las 22, cuando Herrera se presentó en la finca de la víctima, situada en calle Ricardo Aldao 4300. La fiscalía sostuvo que la irrupción se concretó previa distribución de funciones y tras violentar las cadenas y candados que aseguraban la puerta de ingreso a la vivienda de la denunciante.
En esa ocasión, la condenada actuó junto a Facundo José Altamirano, Brian Julio González y un menor de 17 años. Una vez dentro del inmueble, el grupo sustrajo una cama de dos plazas de madera blanca con colchón de resortes, un televisor BGH de 24 pulgadas, tres acolchados, una estufa Phillips y una almohada de la propiedad.
Asimismo, se apoderaron de un juego de sábanas azul floreado, un mueble de madera de dos metros, una cocina eléctrica y un mueble de algarrobo con cajones.

El accionar de Herrera fue calificado, en el primer hecho, como autora de “amenazas coactivas”, y en el segundo como coautora de “robo calificado por ser cometido en lugar poblado y en banda, agravado por la intervención de un menor de edad” y “amenazas”.
Dos condenados
Durante la audiencia realizada en los tribunales de Santa Fe, el juez Urdiales homologó el acuerdo de juicio abreviado y ratificó la sanción convenida de cuatro años de prisión morigerada, disponiendo además que la imputada afronte el pago de las costas del proceso.
Herrera decidió hacer uso de la palabra, admitió su culpa y dijo que cometió un error del que se arrepiente.

El fallo dispuso que la detención domiciliaria en se mantenga con rondas de control policial periódico hasta tanto la Oficina de Gestión Judicial disponga de un dispositivo de tobillera electrónica. Además, el juez ordenó la prohibición absoluta de contacto y acercamiento hacia la víctima, así como la extracción de huellas genéticas de la condenada.
En el mismo legajo judicial, uno de los coautores del robo, Facundo José Altamirano, ya fue condenado. La audiencia se realizó a finales de julio, y supuso la aplicación de una pena de cuatro años de prisión efectiva. Su condena fue resuelta el 29 de julio por la jueza Susana Luna, tras admitir la coautoría en el “robo” y las “amenazas”.









