La realidad de los vecinos del pasaje Zorrilla de San Martín al 2900, en barrio Mariano Comas, seguramente no es muy distinta a la de otros de toda la ciudad. Delincuentes aprovechan el poco movimiento de gente para cazar víctimas, en la vía pública y también en sus domicilios. Este lunes, en horas de la siesta, ocurrió un gravísimo asalto que encendió todas las alarmas.


































