La tranquilidad de la madrugada se quebró en pleno microcentro santafesino. Cuando todavía faltaba bastante para que comenzara la actividad habitual de la ciudad, alguien ingresó a una conocida cafetería de calle 25 de Mayo al 3000 y se llevó dinero de la caja registradora.
Volvieron a vandalizar una cafetería del microcentro y se llevaron dinero de la caja
El comercio Dulce de Leche, ubicado en 25 de Mayo al 3000 volvió a ser blanco de un hecho delictivo. Rompieron un vidrio y se llevaron dinero de la caja registradora. Una empleada expresó su preocupación por la reiteración de los episodios y recordó que el año pasado habían sufrido otros dos robos.

El aviso llegó poco después de las 6.25, cuando desde el comercio advirtieron que algo no estaba bien. Un vidrio de la puerta de ingreso había sido destrozado y el local presentaba signos evidentes de haber sido violentado.
Ante la posibilidad de que el intruso todavía permaneciera dentro del establecimiento, se solicitó la presencia policial. Una patrulla de la Brigada Motorizada acudió hasta el lugar y confirmó el hecho.

Los agentes constataron daños en el acceso y, posteriormente, determinaron que también había sido sustraído efectivo que se encontraba en la caja registradora. Al momento de la intervención policial todavía no se había podido establecer cuánto dinero había sido robado.
El episodio ocurrió en la zona de 25 de Mayo, entre Gobernador Crespo y Suipacha, donde funciona la cafetería Dulce de Leche.
Una escena que vuelve a repetirse
Más allá del dinero sustraído y de los daños provocados, para quienes trabajan en el lugar existe otro dato que genera preocupación: no sería la primera vez que el comercio queda en la mira de los delincuentes.
Una empleada relató que el establecimiento ya sufrió otros episodios similares. "Ya es la tercera vez que nos pasa. Es alguien que conoce cómo funciona todo acá o no sé", expresó.

La trabajadora recordó además que durante el año pasado el comercio fue blanco de dos ingresos delictivos prácticamente consecutivos.
La reiteración de los hechos abre, además, una línea de interés para la investigación: determinar si se trata de una persona que conoce los movimientos del local o si, por el contrario, los ataques responden a una modalidad oportunista.
La pista de las cámaras
Entre los elementos que podrían resultar de utilidad para esclarecer lo ocurrido aparece el sistema de videovigilancia del establecimiento.
Según se indicó, el comercio contaría con registros de sus cámaras de seguridad, que eventualmente podrían haber captado a la persona que ingresó durante la madrugada. Ese material será clave para intentar reconstruir cómo se produjo el acceso y establecer las características del autor.

Por el momento, la investigación se concentra en determinar el monto del dinero sustraído, analizar los daños provocados en el ingreso y revisar las imágenes disponibles.
El episodio volvió a poner en escena una postal conocida para los comerciantes del centro santafesino: locales que al cerrar sus puertas quedan expuestos durante varias horas, hasta que la llegada de los trabajadores revela las huellas de un nuevo ataque.








