Alimentación en verano: claves para mantener buenos hábitos durante las vacaciones y el calor
Viví Mejor dialogó con una nutricionista acerca de la importancia de llevar una alimentación saludable y liviana durante las altas temperaturas que azotan a la ciudad de Santa Fe y la región.
Una vez pasadas las fiestas de fin de año y junto a las elevadas temperaturas que se pronostican para enero y febrero,Viví Mejor dialogó con la nutricionista Lucía Montini (MP 1986/1), quien brindó recomendaciones para mantener los hábitos saludables durante el verano y priorizar el bienestar.
“En verano es ideal preferir alimentos frescos y de fácil digestión, comidas livianas, que incluyan frutas y verduras, ya que estas nos aportan agua, vitaminas y minerales que contribuyen a llevar mejor el calor y el funcionamiento del organismo”, señaló la especialista.
Con altas temperaturas la digestión puede volverse más lenta, por eso las comidas muy pesadas pueden generar malestar: “Conviene elegir preparaciones livianas, frescas y porciones moderadas. Comer despacio y mantenerse bien hidratado", sostuvo Monitni.
Además, destacó que es recomendable cambiar la rutina alimentaria durante las épocas de calor.
"Ya que es normal que el cuerpo pida alimentos más frescos y menos calóricos. En verano se priorizan platos fríos o templados, frutas y verduras; mientras que en invierno suelen apetecer comidas más calientes como pastas, guisos, sopas, etc. Adaptar la alimentación a cada estación ayuda a sentirse mejor”, expresó.
Claves para mantener buenos hábitos en las vacaciones y el calor.
Claves para el día a día
“Verduras lavadas y cortadas en recipientes herméticos, frutas frescas, legumbres cocidas, huevos, lácteos (leche, yogurt, queso) y carnes magras son básicos que permiten resolver comidas de forma rápida y sana”, detalló Montini.
Añadió: “Con estos alimentos se pueden armar comidas simples en pocos minutos, facilitando sostener hábitos saludables incluso con poco tiempo. La idea es evitar comidas muy pesadas, alimentos con alto contenido de grasas y priorizar preparaciones simples y fáciles de preparar y digerir”.
Monitni incluyó alternativas para platos completos y nutritivos durante los días de calor: “Una buena ensalada combina verduras y una fuente de proteínas como carne, huevo, queso, legumbres, tofu y algún cereal o legumbre que aportan hidratos de carbono. Por ejemplo: hojas verdes, tomate, zanahoria, pollo y arroz integral o lentejas. Así se logra una comida completa, fresca y saciante”.
La especialista destacó cuáles son los alimentos ideales para llevar a la playa, pileta o de picnic sin perder el valor nutricional para mantener hábitos de alimentación saludables: “En esos casos es importante elegir opciones prácticas y recordar que la comida rápida también puede ser saludable".
"Frutas frescas, frutos secos, sándwiches simples con vegetales, ensaladas frías y wraps son algunas opciones. Es importante cuidarlos del calor para mantener la seguridad de los alimentos”, comentó.
“La clave es el equilibrio: disfrutar sin descuidar la alimentación habitual y la hidratación. Mantener horarios flexibles pero conscientes y elegir opciones saludables cuando sea posible. Las vacaciones no tienen que ser sinónimo de descontrol, también pueden ser un buen momento para cuidarse, descansar y dedicarle más tiempo a la alimentación”, explicó.
La hidratación es fundamental.
La importancia de la hidratación
“En verano se recomienda aumentar el consumo de agua a lo largo del día, incluso aunque no se sienta sed. Tener una botella siempre a mano puede ayudar a generar el hábito y también se puede sumar agua saborizada natural con frutas (limon, naranja, frutos rojos, etc) y hierbas como menta”, expresó Monitni.
Agregó: “Conviene limitar el consumo diario de bebidas alcohólicas y azucaradas como las gaseosas y aguas saborizadas, ya que pueden aumentar la deshidratación y generar malestar con el calor. Siempre es mejor priorizar el agua y, en caso de consumir este tipo de bebidas, acompañarlas con agua”.