Buñuelos de yogur: la receta ideal para una tarde dulce y diferente
Una alternativa simple que reemplaza parte de los ingredientes tradicionales para lograr una textura más ligera. Paso a paso para prepararlos en pocos minutos y disfrutar de un bocado esponjoso.
A la hora de la merienda, salir de las opciones industriales no solo es más saludable, sino que permite jugar con sabores y texturas. Los buñuelos de yogur se presentan como una opción superadora a la receta clásica, aportando una humedad única y una suavidad que los convierte en el acompañamiento perfecto para el mate o el café.
La clave de esta preparación reside en el uso del yogur natural o griego, que además de sabor, ayuda a que la masa resulte más aireada sin necesidad de largos tiempos de levado.
La receta ideal para una tarde dulce y diferente.
Ingredientes necesarios
Para preparar estos bocaditos en casa vas a necesitar:
250 g de yogur (natural o griego, sin azúcar preferentemente).
2 huevos.
50 g de azúcar (o su equivalente en edulcorante apto para cocción).
Ralladura de un limón o esencia de vainilla.
250 g de harina leudante (o harina común con una cucharadita de polvo de hornear).
Una pizca de sal.
Aceite para freír y azúcar extra para rebozar.
Una merienda original.
Preparación paso a paso
Mezcla base: En un bol, batir los huevos con el azúcar y la ralladura de limón hasta que la mezcla esté espumosa.
Incorporación: Agregar el yogur y mezclar bien hasta integrar.
Secos: Tamizar la harina con la pizca de sal e incorporarla a la preparación con movimientos suaves hasta obtener una masa homogénea y espesa.
Cocción: Calentar abundante aceite en una olla (no debe estar humeante para que no se quemen por fuera y queden crudos por dentro). Con ayuda de dos cucharas, ir volcando pequeñas porciones de masa.
Finalizado: Una vez dorados, retirar con espumadera, pasar por papel absorbente y, mientras sigan calientes, rebozar levemente en azúcar.
Si buscás una opción con menos calorías, podés probar cocinarlos en la freidora de aire (airfryer) a 180°C durante unos 8-10 minutos, pincelándolos apenas con un poco de aceite. También podés reemplazar la harina blanca por harina integral fina para sumar fibra a la merienda.