Los panqueques forman parte del recetario cotidiano de muchos hogares argentinos. Con pocos ingredientes y una preparación sencilla, permiten resolver desayunos, meriendas, almuerzos livianos o incluso comidas completas.

Dulces o salados, clásicos o más saludables, los panqueques siguen siendo una de las preparaciones más elegidas por su simpleza, bajo costo y múltiples variantes.

Los panqueques forman parte del recetario cotidiano de muchos hogares argentinos. Con pocos ingredientes y una preparación sencilla, permiten resolver desayunos, meriendas, almuerzos livianos o incluso comidas completas.
Su versatilidad es una de las claves de su vigencia: la misma masa básica puede adaptarse a rellenos dulces o salados, tradicionales o innovadores, según el gusto y las necesidades de cada familia.
Además, se trata de una receta accesible, que no requiere equipamiento especial ni técnicas complejas. Harina, leche y huevos suelen ser suficientes para comenzar, aunque hoy existen múltiples alternativas que incorporan otros ingredientes, como avena, frutas o vegetales, para quienes buscan opciones más nutritivas o adaptadas a distintas dietas.

La receta clásica de panqueques parte de una mezcla homogénea de harina de trigo, leche, huevos y una pizca de sal. Algunas preparaciones suman manteca derretida o aceite para lograr una textura más suave y elástica. La clave está en lograr una masa líquida, sin grumos, que permita formar discos finos al volcarla sobre una sartén caliente.
A partir de esa base, las posibilidades son casi infinitas. En su versión dulce, los panqueques suelen acompañarse con azúcar, miel, dulce de leche o frutas frescas. También pueden rellenarse con cremas, chocolates o compotas caseras, convirtiéndose en una opción ideal para la merienda o el postre.
En el terreno de lo salado, funcionan como un reemplazo liviano de pastas o masas más elaboradas. Rellenos con verduras salteadas, quesos, carnes o fiambres, pueden servirse como plato principal, especialmente cuando se busca una comida rápida pero casera.
Otra de sus ventajas es que pueden prepararse con anticipación y conservarse en la heladera por uno o dos días, listos para rellenar y calentar al momento de servir. Esto los convierte en un recurso práctico para la organización semanal de las comidas.

Ingredientes:
250 gramos de harina
2 huevos
500 mililitros de leche
1 pizca de sal
1 cucharada de azúcar
50 gramos de manteca derretida
Preparación:
Colocar la harina en un bol y formar un hueco en el centro. Incorporar los huevos y la mitad de la leche, mezclar hasta integrar. Agregar el resto de la leche, la sal, el azúcar y la manteca derretida. Dejar reposar la mezcla durante 20 minutos. Calentar una sartén antiadherente, engrasar con manteca y verter una porción de masa. Cocinar de ambos lados hasta dorar.
Entre las variantes más elegidas para preparar en casa, se destacan algunas combinaciones que equilibran sabor, facilidad y valor nutricional.
Panqueques clásicos dulces
Son los más conocidos y los primeros en aparecer en muchas cocinas. Se sirven simplemente espolvoreados con azúcar o acompañados con dulce de leche, frutas o mermeladas. Su textura suave los hace ideales también para enrollar o doblar.
Panqueques de jamón y queso.
Una alternativa salada muy difundida. Una vez cocidos los discos, se rellenan con jamón cocido y queso, y se calientan hasta que el queso se funda. Pueden gratinarse al horno con un poco de salsa blanca o tomate para una versión más elaborada. Panqueques de espinaca y ricota
Pensados como una opción más liviana, combinan vegetales con lácteos. La espinaca puede incorporarse al relleno o directamente a la masa, aportando color y nutrientes. Son una buena alternativa para quienes buscan reducir el consumo de carnes.

Panqueques de chocolate
Al agregar cacao amargo a la masa básica, se obtiene una versión dulce que suele ser bien recibida por niños y adultos. Pueden acompañarse con frutas, crema o simplemente servirse solos, aprovechando su sabor intenso.
Ingredientes:
220 gramos de harina
30 gramos de cacao amargo
2 huevos
500 mililitros de leche
1 pizca de sal
50 gramos de manteca derretida
2 cucharadas de azúcar
Preparación:
Mezclar la harina, el cacao y el azúcar en un bol. Incorporar los huevos y la mitad de la leche, batir hasta integrar. Agregar el resto de la leche y la manteca derretida. Cocinar en sartén antiadherente, igual que la receta clásica.

Panqueques de avena y banana
Cada vez más presentes en cocinas que priorizan lo saludable, esta variante reemplaza la harina de trigo por avena y utiliza banana madura como endulzante natural. Son ideales para el desayuno y aportan mayor sensación de saciedad.
Ingredientes:
2 bananas maduras
2 huevos
100 gramos de avena fina
200 mililitros de leche
1 pizca de sal
1 cucharadita de esencia de vainilla
Preparación:
Triturar las bananas y mezclar con los huevos. Añadir la avena, la leche, la esencia de vainilla y la sal. Cocinar en sartén antiadherente, engrasando si es necesario. Servir con miel, frutas o yogur.
Estas alternativas muestran cómo una preparación simple puede adaptarse a distintos momentos del día y a diferentes preferencias alimentarias, sin perder practicidad ni sabor.