La milenaria tradición de la caña con ruda, arraigada en la cultura guaraní, se ha mantenido viva a lo largo de los siglos y encuentra su origen en la sabiduría ancestral de estos pueblos originarios. Los cronistas de Indias nos cuentan que durante el mes de agosto, los territorios eran azotados por intensas lluvias y el frío estacional, lo que daba lugar a la propagación de enfermedades epidémicas que amenazaban la vida de las comunidades, llegando incluso a diezmar aldeas enteras. Ante tal adversidad, los nativos recurrían a sus chamanes, quienes elaboraban un remedio a base de mezclas de hierbas y licores para combatir estos males.


































