El descenso fue un golpe duro. Esta comisión directiva debió asumir la conducción de un club en la categoría inferior, casi nada de recursos y casi nada de plantel. El desbande que se produjo luego de la derrota ante Gimnasia en Rosario, dejó una situación muy desventajosa en comparación con el resto. Sin embargo, con la contratación de Iván Delfino y la rápida llegada de futbolistas (varios de ellos terminaron jugando muy poco o casi nada durante el año), se logró armar un equipo que dio respuestas rápidas y positivas. Parecía que iba todo bien.


































